El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha expresado la firme postura del Gobierno respecto al pacto de investidura en Extremadura, respaldado por el Partido Popular (PP) y Vox. En una entrevista con La Sexta, Bolaños ha advertido que el Ejecutivo centrará su atención en la aplicación de dicho acuerdo y acudirá al Tribunal Constitucional en caso de detectar medidas que sean discriminatorias, que recorten derechos o que contravengan la Ley de Memoria Democrática.
Bolaños ha enfatizado que el Gobierno será muy vigilante ante este pacto, que ha calificado de ultra, y ha señalado que cualquier intento de declarar la cruz de los Caídos de Cáceres como bien de interés cultural va en contra de la normativa vigente desde 2022. Iremos a los tribunales ordinarios y también al Tribunal Constitucional cuando sea necesario, ha manifestado, insistiendo en que el Ejecutivo garantizará que no se produzcan recortes de derechos en ninguna materia.
El Gobierno estará muy vigilante y llevará ante el Tribunal Constitucional todo lo que atente contra la igualdad y los derechos establecidos, advierte Bolaños.
El ministro ha mostrado su sorpresa y preocupación por el acuerdo entre PP y Vox en Extremadura, criticando que el partido liderado por Alberto Núñez Feijóo haya adoptado marcos ideológicos de la ultraderecha para mantener el poder. Ha mencionado ejemplos europeos, como Hungría, donde los partidos conservadores se enfrentan a la ultraderecha, y ha cuestionado las medidas de asistencia sanitaria restringida a inmigrantes en situación irregular incluidas en el pacto, calificándolo de inhumano y xenófobo.
Acerca de recientes incidentes protagonizados por miembros de Vox en el Congreso y en un acto en Granada, Bolaños ha señalado que estas acciones reflejan un comportamiento que casi roza la violencia física. Ha resaltado la gravedad de los insultos proferidos por Santiago Abascal, líder de Vox, hacia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, describiéndolos como parte de un lenguaje tabernario y señalando que el verdadero problema es que el PP les compra el marco a estos planteamientos de ultraderecha.
