El grupo farmacéutico Roche ha informado de una facturación de 14.722 millones de francos suizos (unos 16.047 millones de euros) en el primer trimestre del año, lo que supone un descenso del 4,6% respecto al mismo periodo del año anterior. Esta caída se ha producido a pesar de la fuerte demanda de sus productos farmacéuticos y soluciones de diagnóstico.
La división de productos farmacéuticos de Roche alcanzó ingresos de 11.469 millones de francos suizos (aproximadamente 12.504 millones de euros), con una disminución del 4%. Por su parte, el negocio de soluciones de diagnóstico registró una caída del 6,8% en su facturación, situándose en 3.253 millones de francos suizos (unos 3.546 millones de euros).
En relación a los mercados regionales, Estados Unidos sigue liderando los ingresos por ventas en el segmento farmacéutico, con 5.693 millones de francos suizos (unos 6.207 millones de euros), aunque reflejó una caída del 8,5%. En Europa, la facturación descendió un 3,7%, alcanzando los 2.234 millones de francos (unos 2.435 millones de euros), mientras que en Japón los ingresos se vieron reducidos un 3,7%, hasta los 649 millones de francos (unos 707 millones de euros). En el apartado internacional, que incluye otras regiones donde opera la compañía, la facturación creció un 5,8%, llegando a 2.893 millones de francos (unos 3.154 millones de euros).
Las previsiones de Roche para 2026 apuntan a una mejora en las ventas y en los beneficios por acción, además de un aumento del dividendo en francos suizos.
El consejero delegado de Roche, Thomas Schinecker, destacó los avances en el desarrollo de productos para áreas con importantes necesidades médicas no cubiertas, como la esclerosis múltiple, la obesidad y una enfermedad autoinmune grave que podría llevar a la insuficiencia renal. Además, resaltó la reciente aprobación por parte de la Unión Europea de una nueva prueba que detecta neuroinflamación en pacientes con esclerosis múltiple, lo cual considera un avance significativo en el tratamiento de esta enfermedad.
