Los sindicatos UGT y Comisiones Obreras han expresado su rechazo a la guerra durante una manifestación celebrada en Logroño con motivo del 1 de mayo. En el evento, que partió a las 13:00 horas desde la Glorieta del Doctor Zubía, los asistentes exigieron más derechos, especialmente en materia de vivienda, y defendieron la democracia, que consideran en peligro a nivel global. Bajo el lema Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia, la marcha fue encabezada por los secretarios regionales de UGT, Jesús Izquierdo, y CCOO, Rodrigo Alfaro.
Diversos colectivos también llevaron pancartas solicitando mejoras para trabajadoras de residencias, la educación infantil de 0 a 3 años y el colectivo de jubilados. Jesús Izquierdo, antes de la marcha, destacó que este 1 de mayo es especial por las cinco reivindicaciones prioritarias de los sindicatos, centradas en derechos, salarios, vivienda y democracia. Izquierdo expresó su crítica a pactos de la vergüenza y abogó por un protagonismo de los salarios en la negociación colectiva, subrayando la importancia de un reparto justo de la riqueza generada en el país.
La vivienda también fue identificada como una prioridad para garantizar una vida digna e independiente, con una llamada a las políticas públicas que apoyen a la clase trabajadora. Sobre la democracia, Izquierdo alertó sobre su amenaza en el mundo, y criticó las vulneraciones del derecho internacional que afectan principalmente a la clase trabajadora. Concluyó su intervención haciendo un ferviente llamamiento a favor de la paz.
La manifestación del 1 de mayo en Logroño dejó claro que la reivindicación de derechos y la defensa de la democracia son prioritarios para los sindicatos UGT y CCOO.
Por su parte, Rodrigo Alfaro criticó las acciones de Estados Unidos e Israel, afirmando que ponen sus intereses por encima de los de las personas, perjudicando así a la clase trabajadora. También resaltó la necesidad de reformar el despido y adecuarse a la Carta Social Europea. Alfaro subrayó los avances logrados en La Rioja a través de la negociación colectiva, como el acuerdo de hoteles que prevé un 14% de incremento salarial en tres años, y el de residencias que incluye un 15% de subida y reducción de jornada que, sin embargo, enfrentan cierta resistencia por parte de la patronal.
Alfaro también expuso la problemática de la vivienda, subrayando que el gasto en alquiler o hipoteca supera el 30% del salario de los trabajadores, denunciando la especulación con este bien esencial. Finalizó su discurso asegurando que las movilizaciones continuarán este año, mencionando convenios pendientes como el del calzado, transporte y educación infantil.
La manifestación concluyó en la Plaza del Mercado, debido a que el Espolón estaba ocupado por otra actividad. La jornada transcurrió sin incidentes, salvo un momento anecdótico cuando la Policía Nacional retiró a un hombre disfrazado de gamba que protestaba con un megáfono, lo cual fue aplaudido por los presentes.
