La Dirección de Renault y los sindicatos volverán a reunirse este jueves 7 de mayo, en un nuevo intento por alcanzar un acuerdo sobre las condiciones laborales. La empresa presentó recientemente una propuesta que considera “el máximo” posible sin comprometer la competitividad de sus fábricas en España, aunque ha sido calificada por los representantes de los trabajadores como “insuficiente” e “inasumible”. En medio de amenazas de movilizaciones y con la posibilidad de una ruptura de la “paz social”, la negociación continúa tensa.
En la propuesta, Renault ofrece un aumento salarial para 2026 del IPC más un punto, acompañado de un pago no consolidable de 400 euros, seguido por un incremento del IPC más 200 euros no consolidables para 2027, y una nueva subida del IPC para el año siguiente. Además, planea la creación de 100 nuevos contratos indefinidos y ajustes en materia de jubilaciones. También aborda la flexibilidad laboral, con la reducción a 18 de los sábados de trabajo por bolsa, una nueva política de desconexión digital y negociaciones anuales sobre la rotación de turnos en periodos vacacionales.
No obstante, los sindicatos consideran estas propuestas de Renault insuficientes. UGT ha declarado que la falta de un aumento salarial significativo, en especial uno por encima del IPC con cláusula de revisión al alza y la inclusión de una paga de beneficios, es inaceptable. También insisten en la necesidad de rejuvenecer la plantilla, considerando insuficientes los 100 nuevos contratos indefinidos, y critican la escasa reducción en el trabajo de sábados.
La falta de sensibilidad por parte de Renault hacia los esfuerzos de sus trabajadores ha llevado a los sindicatos a advertir sobre movilizaciones si no hay cambios significativos en la oferta.
CCOO comparte esta visión, calificando la oferta como “totalmente inasumible” e insisten en que las propuestas salariales actuales podrían evolucionar hacia una reducción encubierta del salario si no se alcanzan ciertos objetivos. Han señalado que la negociación está en un punto de “bloqueo” debido a lo que consideran un “desprecio” hacia los trabajadores. Por su parte, el Sindicato de Cuadros y Profesionales ha expresado su descontento, tildando la jornada de negociación como un “fracaso absoluto” por no abordar con seriedad una actualización salarial justa y una verdadera flexibilidad que favorezca la conciliación.
La CGT, en consonancia con las demandas de otros sindicatos, ha rechazado tajantemente la oferta de pagos no consolidables y ha dado por rotas las negociaciones, instando a Renault a presentar una propuestas que realmente reflejen los esfuerzos de la plantilla. La reunión de este jueves será crucial para determinar si se avanza en la negociación o si las amenazas de huelga se materializan.
