El presidente de Cox, Enrique Riquelme, destacó la importancia "transformacional" de la compra de Iberdrola México para la empresa. En un encuentro con accionistas en Sevilla, Riquelme resaltó el significativo impacto de esta operación, que marca uno de los momentos más importantes en la historia reciente de Cox. Con esta adquisición, cerrada por cerca de 4.000 millones de dólares, la compañía se hace con una plataforma de generación con una capacidad de 2.600 megavatios y con la mayor suministradora de México, que tiene más del 25% de la cuota de mercado. Además, se añade un ‘pipeline’ de 12.000 MW en proyectos renovables en diversas fases de desarrollo.
Riquelme subrayó que esta compra no es fruto de una decisión aislada, sino parte de una estrategia a largo plazo desde la salida a bolsa del grupo, que busca el incremento del peso de activos propios capaces de generar ingresos estables. "Estamos construyendo una compañía pensada para crecer y durar durante décadas", afirmó Riquelme, quien vincula el crecimiento de Cox con una estricta disciplina financiera.
La adquisición de Iberdrola México no es solo un crecimiento de escala, sino la construcción de una compañía distinta
El año 2025 fue especialmente exitoso para Cox, alcanzando cifras récord en ingresos, EBITDA y beneficio neto, con más de 1.100 millones de euros en facturación y un crecimiento superior al 60% respecto al año anterior.
En cuanto a su posible candidatura a la presidencia del Real Madrid, Riquelme reiteró su confianza en el equipo directivo de Cox, destacando su papel en los logros de la compañía. A pesar de haber enviado una carta de intención para postularse, aseguró que su eventual decisión no afectará su confianza en la dirección de Cox.
Por otra parte, durante la junta, los accionistas aprobaron cambiar el nombre de la empresa a Cox Infrastructure Group y también dieron el visto bueno a las cuentas anuales y otros acuerdos. Se estableció un plan de remuneración para los consejeros mediante la entrega de acciones y un incentivo a largo plazo para los directivos, que dependerá del cumplimiento de objetivos estratégicos.
