Las acciones de Puig experimentaron un descenso significativo del 13,49% en la media sesión de este viernes, ubicándose en 15,23 euros por acción. Esta caída se produce tras el anuncio del jueves, a cierre de mercado, sobre la conclusión de las conversaciones entre la firma catalana y Estée Lauder para una posible fusión, sin llegar a un acuerdo definitivo.
En contraste, los títulos de Estée Lauder registraban un aumento del 10,02% en la preapertura de Wall Street. Este incremento se suma al alza del 0,91% observada al cierre de la jornada anterior, antes de que la noticia se diera a conocer.
Desde que surgieron las especulaciones sobre las negociaciones de fusión, el 23 de marzo, las acciones de Puig habían aumentado un 17,37% hasta el día de ayer, mientras que Estée Lauder experimentaba una caída del 8,16%. Sin embargo, los analistas han revisado rápidamente sus recomendaciones sobre Puig. Tanto CaixaBank como Alantra han modificado su consejo de comprar a neutral, estableciendo un precio objetivo de 19,90 y 20,25 euros respectivamente. Por su parte, Jefferies ajustó su previsión a 20 euros, desde los 20,5 euros anteriores.
El fin de las negociaciones deja a Puig en su plan inicial, como una entidad independiente con fuerte presencia en el sector de las fragancias y el maquillaje
Con respecto a Estée Lauder, Jefferies destacó el posible interés de Unilever en la compañía, aunque la elevada participación de la familia Lauder, con un 82% de control de voto, plantea un reto para cualquier futura asociación. Bank of America, no obstante, reiteró su recomendación de compra, fijando el precio objetivo en 120 dólares. Según sus analistas, "las noticias deberían actuar como un catalizador positivo, centrando nuevamente en los fundamentos de la empresa, impulsado por el mercado de la belleza en China y el sector de viajes".
Puig, por su parte, aseguró a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que el fin de las negociaciones no alterará su estrategia. Según la empresa, continuará enfocándose en el crecimiento rentable de su cartera de marcas. El consejero delegado, Jose Manuel Albesa, afirmó que las conversaciones con Estée Lauder fueron enriquecedoras, y subrayó la sólida trayectoria de la compañía en el mercado de la belleza premium.
Por parte de Estée Lauder, el presidente y director ejecutivo, Stéphane de La Faverie, agradeció la colaboración con Puig y reafirmó la confianza en el potencial de sus marcas y equipos, optimistas sobre su capacidad para generar valor significativo a largo plazo a través de su plan Beauty Reimagined.
