CCOO y UGT han instado a participar en la manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid el próximo domingo con el objetivo de reivindicar una vivienda digna y asequible. La marcha, que se celebrará el 24 de noviembre bajo el lema 'La vivienda nos cuesta la vida. Bajemos los precios', partirá a las 12:00 horas de Atocha y recorrerá calles céntricas de Madrid hasta llegar a la zona de Sevilla. Diversos colectivos apoyan esta convocatoria.
Tras la manifestación, en la Puerta del Sol se realizarán intervenciones de colectivos vecinales, laborales y sociales, además de actuaciones musicales. Unai Sordo y Pepe Álvarez, secretarios generales de CCOO y UGT respectivamente, junto con los secretarios generales de Madrid, Paloma López y Susana Huertas, estarán presentes en la protesta.
El acceso a la vivienda se ha convertido en un factor clave de desigualdad y exclusión social, afectando especialmente a la clase trabajadora
En un comunicado, CCOO y UGT consideran esencial limitar los precios del alquiler para que no excedan el 30% de los ingresos del hogar y reformar el mercado hipotecario en el contexto actual de subida de tipos para mantener ese mismo umbral en las cuotas. Han señalado la falta de un parque público de viviendas adecuado como raíz del problema, resultado de políticas que han priorizado la especulación. Según los sindicatos, es necesario apostar por aumentar la vivienda pública, asegurando precios asequibles y protección permanente.
También han advertido de un mercado del alquiler tensionado y fuera del alcance de gran parte de la población, calificando la vivienda como un bien especulativo en lugar de un derecho. Han subrayado la urgencia de regular la actividad de los fondos de inversión y grandes propietarios, que elevan los precios y expulsan a la población de sus barrios, y de evitar prácticas abusivas que atentan contra el interés general.
En el caso específico de la Comunidad de Madrid, los sindicatos han criticado la inactividad del gobierno regional para declarar la zona como tensionada y establecer límites a los alquileres. Además, han exigido moratorias para proteger a los hogares con menores ingresos frente a desahucios y exclusión social. También han resaltado las dificultades de los trabajadores desplazados para acceder a una vivienda digna debido a la especulación y el auge desregulado de pisos turísticos.
CCOO y UGT han impulsado un decálogo con medidas para garantizar el derecho a la vivienda, incluyendo la regulación de precios, el refuerzo del parque público, la protección de inquilinos y la limitación de la especulación, como partes centrales de las políticas públicas.
Por último, los sindicatos han denunciado que el artículo 47 de la Constitución, que garantiza el derecho a la vivienda, ha quedado en papel mojado. Han comparado a Madrid con un parque de atracciones para turistas, afirmando que los madrileños son expulsados de sus barrios o viven en condiciones de hacinamiento. Cerraron su comunicado llamando a la participación en la manifestación del domingo para reclamar el derecho a la vivienda como algo inseparable del derecho al trabajo.
