El opositor cubano José Daniel Ferrer ha acusado al Gobierno español de ser cómplice del régimen castrista y ha señalado que la Unión Europea (UE) mantiene una postura tibia frente a la situación en Cuba. Ferrer, en una entrevista con Europa Press durante su gira por Europa que incluyó una parada en España, expresó su opinión de que aún hay tiempo para que tanto España como la UE cambien su enfoque y se alineen con el pueblo cubano. Según él, además de ser una cuestión moral, esto serviría para preservar los intereses económicos en la isla.
Ferrer, quien lidera la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) y fue un destacado preso político durante la Primavera Negra de 2003, ha afirmado que por dignidad no solicitó reunirse con el Gobierno español ni con el PSOE durante su visita. Sin embargo, sí mantuvo encuentros con líderes del Partido Popular y Vox en España. Según el opositor cubano, tanto Pedro Sánchez como la izquierda española ignoran la grave situación en materia de derechos humanos y miseria que sufre el pueblo cubano, mientras los líderes del régimen viven en el lujo.
Ferrer subrayó que Europa debe tomar una postura clara a favor del pueblo cubano antes de que caiga el régimen
El exiliado en Miami advirtió que el fin de la dictadura se avizora y que la UE, si busca mantener sus intereses económicos en Cuba, está obligada a asumir un rol honesto y solidario con las víctimas de violaciones de los derechos humanos. Ferrer ve inminente el final del régimen, incluso se atreve a augurar que podría suceder este año, y cree que Europa se arriesga tanto moral como económicamente si continúa colaborando con la dictadura, considerando que una futura Cuba libre podría preferir asociarse comercialmente con socios más afines, como Estados Unidos.
En su llamado a la UE y España, Ferrer instó a un cambio de postura, similar al que han adoptado contra los regímenes de Nicolás Maduro en Venezuela y Daniel Ortega en Nicaragua, enfatizando que no tienen otra opción desde los puntos de vista moral y económico, ya que preservar sus intereses en Cuba está en juego.
