La compañía suiza Mercuria Energy ha anunciado la compra de los activos de Raízen en Argentina, que incluye una refinería y una amplia red de gasolineras, por un total de 1.420 millones de dólares (1.221 millones de euros). Esta operación está prevista para concluir antes de finalizar el año, tras recibir las autorizaciones regulatorias y judiciales necesarias. Según Raízen, la transacción se enmarca en su estrategia de optimización de activos y mejora de su estructura operacional.
Mercuria Energy tiene la solidez y visión requeridas para impulsar el negocio adquirido de Raízen en Argentina
Además de esta operación, Raízen está trabajando en un plan de reestructuración de su deuda, que busca el apoyo de más del 70% de sus acreedores. La compañía ya ha obtenido respaldo informal de la mayoría, incluyendo algunos deudores con Certificados de Recebibles del Agronegocio, bonos destinados a conectar los mercados financieros con el sector primario en Brasil. El plan contempla convertir al menos el 45% de la deuda en capital, lo que implicaría otorgar a los acreedores entre un 75% y un 85% del accionariado de Raízen.
El eventual fracaso de este acuerdo antes del 8 de junio obligaría a Raízen a declararse en bancarrota, dado un pasivo acumulado de 65.140 millones de reales (11.022 millones de euros), correspondiente a inversiones fallidas en etanol y combustibles de aviación. En caso de proceder con la reestructuración, se formará un comité de acreedores presidido por el director financiero de la empresa, Lorival Nogueira Luz Júnior, y se mantendrá el actual consejo de administración hasta el primer trimestre de 2027.
En el ámbito español, los bancos Santander y BBVA se encuentran entre los principales acreedores de Raízen, con exposiciones de 374,6 millones de euros y 201,7 millones de dólares (173,5 millones de euros), respectivamente. Ambas entidades han decidido sumarse al plan de reestructuración que busca asegurar la viabilidad de la compañía brasileña a largo plazo.
