Hispasat ha reportado pérdidas atribuidas de 17 millones de euros en 2025, lo que representa una mejora del 75,7% respecto a las pérdidas de 69,9 millones de euros del año anterior, según fuentes de la compañía. En un contexto marcado por la complejidad y alta competencia del sector, el grupo ha logrado ajustar la valoración contable de sus activos no financieros al actual entorno del mercado.
Sin contabilizar ajustes extraordinarios, el resultado neto del ejercicio habría sido de 13,5 millones de euros, superando los 8,3 millones de euros del resultado neto pro-forma de 2024
Los ingresos de la empresa entre enero y diciembre de 2025 fueron de 212,1 millones de euros, una caída del 11,2% respecto a los 238,7 millones de euros del ejercicio anterior. Esta reducción se ha visto más pronunciada en el mercado americano debido a la situación concursal de un cliente clave en Brasil, además del decreciente negocio de vídeo y el retraso en proyectos gubernamentales en la región.
Los servicios gestionados representaron un 42% de los ingresos comerciales de Hispasat, fortaleciendo su papel como proveedor mayorista de capacidad espacial y servicios de valor añadido. De los ingresos totales de explotación, el 92,4% correspondieron a la cifra de negocio, alcanzando los 195,9 millones de euros por arrendamiento de capacidad espacial, servicios de telepuerto y servicios gestionados. El resultado bruto de explotación (Ebitda) ascendió a 135,9 millones de euros, un aumento del 8,4% en comparación con el año previo.
Según Hispasat, el mercado satelital está en transición hacia un modelo centrado en la conectividad, con expectativas de que los servicios de datos tripliquen su tamaño en la próxima década, superando el predominio de los servicios de vídeo hasta 2024. La empresa también ha detallado que la conectividad universal y baja latencia serán prioridades del sector en el futuro inmediato.
En cuanto a los gastos operativos, estos se situaron en 111,5 millones de euros, una reducción del 6,9% interanual. El plan de eficiencia de la compañía permitió un ahorro acumulado de 21,1 millones de euros en los últimos dos ejercicios. Las inversiones en inmovilizado material e intangibles fueron de 15,1 millones de euros, una disminución cercana al 37% respecto al ejercicio anterior.
Al cierre de 2025, el endeudamiento neto era de 101,7 millones de euros, una reducción significativa desde los 157,7 millones de euros del año 2024, gracias principalmente a la amortización de créditos de exportación para financiar satélites. La posición de liquidez de la empresa alcanzó los 308,2 millones de euros, incluidos 58,2 millones en tesorería disponible.
La caída en la demanda de satélites geoestacionarios (GEO), reemplazados progresivamente por constelaciones de órbita baja (LEO) como Starlink, confirma la tendencia de consolidación horizontal y vertical en el sector para enfrentar los desafíos tecnológicos y financieros. La integración de Hispasat en el Indra Group, efectiva desde el 30 de diciembre de 2025, se presenta como una estrategia clave ante estos cambios. A finales de 2025, Indra poseía el 89,68% de las acciones de Hispasat, mientras que el restante 10,32% estaba en manos de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). La adquisición de Hispasat por Indra, que incluyó a Hisdesat, se completó en diciembre por un monto de 725 millones de euros.
