El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, ha instado de nuevo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a convocar elecciones anticipadas. Durante su llegada a la sede de Ferraz para asistir al Comité Federal del PSOE, García Page expresó su deseo de que el partido salga de la reunión con la seguridad de no enfrentar imputaciones legales.
"Si hemos actuado correctamente, no deberíamos temer consultar a la ciudadanía", afirmó el líder manchego, quien señaló la percepción de "miedo" a dar voz a los votantes, tanto dentro del Gobierno como entre sus socios políticos. Resaltó que, aunque hace un año el PSOE estaba mejor posicionado, la situación se ha complicado significativamente. En su opinión, es imperativo anteponer los intereses del país a los del partido.
El PSOE debe poner los intereses generales por encima de los individuales, asegurando la integridad del partido
García Page subrayó que espera que el Comité aporte "cierta tranquilidad" de que el PSOE no será imputado, ya que sería "terrorífico" para la organización. Asimismo, demandó más autocrítica, transparencia y responsabilidad moral dentro del partido, urgiendo a construir "un muro infranqueable contra la corrupción" ante los escándalos que involucran al PSOE.
Sobre las declaraciones de Junts, que sugirieron que Sánchez debería apartarse para permitir otro candidato socialista, García Page desestimó la propuesta, calificando de broma que una organización "de ultraderecha y xenófoba" como la de Carles Puigdemont pretenda influir en las decisiones del PSOE. Defendió el derecho de los socialistas a elegir a sus líderes y a cometer errores en ese proceso.
En otro orden de cosas, al ser consultado sobre una posible acción disciplinaria contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, García Page se limitó a mencionar que las normas deben aplicarse igualitariamente a todos los militantes, aunque admitió que le resulta "dolorosa" la situación del exmandatario. Expresó su esperanza en que las acusaciones mediáticas sean infundadas, ya que, de confirmarse, representarían un duro golpe para el partido y su moral.
