La filial alemana del grupo Telefónica, que opera bajo la marca O2, está considerando reducir su plantilla en aproximadamente 1.000 empleados, lo que representaría un despido colectivo cercano al 15% de los más de 6.800 trabajadores que tiene en el país. Esta información ha sido reportada por los medios alemanes Teltarif.de y Handelsblatt.
Fuentes de Telefónica Alemania afirmaron que la empresa está en un proceso de transformación integral para asegurar su competitividad a largo plazo y garantizar su viabilidad futura. En este marco, han señalado que se están analizando y discutiendo diversas medidas con los representantes de los trabajadores, aunque no se harán comentarios sobre acciones específicas o sus posibles impactos mientras las conversaciones estén en curso.
La empresa priorizará informar al comité de empresa, a sus empleados y a sus socios comerciales antes de comunicar cualquier ajuste a la opinión pública
Esta situación se debe, en parte, a la finalización del contrato de arrendamiento de red con la operadora competidora 1&1, que era el principal cliente de O2 Telefónica en Alemania. Tras este acuerdo, 1&1 migró alrededor de 12 millones de líneas móviles a la red de Vodafone, lo que impactó en los balances de la compañía.
La marcha de este cliente mayorista contribuyó a una reducción del 3,8% en los ingresos anuales de la filial, situándolos en 8.200 millones de euros, mientras que el Ebitda disminuyó un 8,8%, alcanzando los 2.500 millones de euros, según Handelsblatt. Cabe destacar que, en el segmento de banda ancha, la operadora no cuenta con una infraestructura propia, obligándola a alquilar accesos a otros operadores, lo que afecta su peso en el mercado global.
Santiago Argelich Hesse, quien asumió la dirección general a finales de 2025 y relevó a Markus Haas, ha impulsado una reestructuración que incluye la reducción del consejo de administración y un plan de transformación. En el contexto del mercado de telecomunicaciones alemán, las operadoras enfrentan una maduración y saturación que limita los incrementos tarifarios, a pesar de un aumento en los volúmenes de datos ofrecidos sin cambio de precios.
En este entorno competitivo, las compañías enfrentan dificultades para rentabilizar las inversiones en infraestructuras, dado que el despliegue de red se ha convertido en un estándar de servicio más que en un elemento diferenciador. Prueba de esta complejidad es que Vodafone Alemania ya realizó ajustes afectando a 3.000 empleados en los últimos tres años.
A pesar de los desafíos, O2 Telefónica ha logrado avances significativos en cobertura de red, alcanzando el 88,6% del territorio alemán con su red 4G y el 76,2% con la 5G en diciembre, reduciendo la brecha con sus competidores Deutsche Telekom y Vodafone.
