La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha emitido una advertencia sobre posibles "aumentos transitorios de precios" si persiste la guerra de Irán. Este aviso se dio a conocer mediante un comunicado este miércoles, coincidiendo con la publicación del Índice de Precios al Consumo (IPC) de junio. A pesar de este contexto, la patronal mantiene su previsión para el IPC en un 3,1% de media anual, siempre que se estabilice gradualmente el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
La CEOE ha subrayado la importancia de las medidas del Gobierno para mitigar el impacto de la guerra en Oriente Medio, especialmente en los precios energéticos. Según la organización, sin estas medidas, la inflación general habría alcanzado un 4%, aumentando en ocho décimas frente a la registrada actualmente. En cuanto a los precios energéticos, la confederación ha destacado que se aceleraron en junio hasta un 6,7%, comparado con el 5,9% de mayo, impulsados por la electricidad (6%) y el gas natural (0,8%). Sin las reducciones aplicadas a carburantes y combustibles, esta tasa habría escalado al 15,8%.
Sobre la inflación subyacente, que representa el crecimiento de precios excluyendo alimentos no elaborados y productos energéticos, se registró una disminución de una décima, situándose en el 2,9%. A pesar de la bajada, se observó un aumento en los precios de los servicios, que alcanzaron un 3,9%, liderando el avance dentro del núcleo de precios. Los alimentos sin elaboración experimentaron un descenso adicional de 0,7 puntos en su tasa interanual, hasta situarse en el 2,6%. Los bienes industriales sin productos energéticos y los alimentos elaborados, junto con bebidas y tabaco, mostraron incrementos más moderados, del 1% y 1,8% respectivamente.
La inflación en España, medida por el IPC armonizado, se mantuvo en el 3,6%, ocho décimas por encima de la media de la Unión Europea, que se ubicó en el 2,8%
Finalmente, la organización presidida por Antonio Garamendi ha resaltado el incremento del diferencial con la media de la Unión Europea. A diferencia del bloque monetario, donde el IPC armonizado descendió cuatro décimas respecto a mayo, en España se ha sostenido en el 3,6%, superando en ocho décimas el promedio europeo.
