El 64,3% de los españoles considera que los insultos y cánticos dirigidos a deportistas de otros países, especialmente a los racializados, son la principal manifestación de racismo y xenofobia en el ámbito deportivo. Esta conclusión se desprende del 'III Estudio sobre conductas sostenibles de la población española', elaborado por Triodos Bank.
Además, el 50,8% de los encuestados señala que los discursos de odio, tanto en las gradas como en las redes sociales, son expresiones comunes de discriminación. Situaciones de discriminación hacia deportistas o equipos extranjeros han sido identificadas por el 28% de los participantes y el 25,1% menciona agresiones físicas entre aficionados. Solo el 15% asegura no haber presenciado ninguna de estas manifestaciones.
En términos de valoración ciudadana, el 57,5% rechaza este tipo de comportamientos en eventos deportivos, y un 24% siente incomodidad ante ellos. Sin embargo, un 8,1% de los encuestados los considera simplemente "cosas del ambiente".
Por edades, la Generación Z muestra un menor rechazo a las actitudes racistas o xenófobas, con un 39% de condena frente al 69,4% registrado entre los mayores de 65 años. Desde la perspectiva de género, las mujeres son más propensas a identificar los insultos a deportistas extranjeros como manifestaciones de racismo (66,5% frente al 61,9% de los hombres) y a expresar rechazo ante estas actitudes (60,9% frente al 53,9%). En contraste, los hombres afirman con mayor frecuencia no haber presenciado tales episodios (17,4% frente al 12,8%) y un 11,7% considera que "no son para tanto", más del doble comparado con el 4,8% de las mujeres.
El informe destaca que los jóvenes de 18 a 25 años y las personas con menor nivel educativo perciben más negativamente la inmigración
Fuera del ámbito deportivo, el informe de la entidad financiera ética analiza la percepción general sobre racismo e inmigración en la sociedad. Un 17,1% percibe el racismo como un factor negativo que podría impactar la identidad cultural, el mercado laboral y la seguridad ciudadana, disminuyendo 1,6 puntos porcentuales respecto a 2025. Señalablemente, los jóvenes de 18 a 25 años (21%) y las personas con menor nivel educativo (22,2%) tienen una percepción más negativa sobre la inmigración.
