El consumidor español está cambiando su manera de hacer la compra. Ya no resulta tan habitual concentrar todo el gasto en un único supermercado. El precio, las promociones, la marca blanca y la búsqueda de determinados productos están llevando a los hogares a repartir sus compras entre distintas cadenas.
Los últimos datos de Worldpanel by Numerator muestran hasta qué punto se ha acelerado esta tendencia. El 57,7% de las compras se realiza fuera de la cadena principal de cada consumidor. Además, desde 2022 los actos de compra en la distribución organizada han aumentado un 21,7%, lo que equivale a 367 millones de visitas adicionales a las tiendas.
El fenómeno está relacionado con un consumidor mucho más pendiente del precio después de varios años de inflación. La compra ya no responde necesariamente a la búsqueda de un establecimiento donde adquirirlo todo, sino a una combinación de factores en la que entran las promociones, el surtido y el peso creciente de las marcas propias. La marca blanca ha alcanzado una cuota del 47,3% en el gran consumo envasado hasta agosto, frente al 45,9% registrado un año antes. El avance es especialmente relevante en los establecimientos de surtido corto, un formato que ya concentra el 40,2% del valor del mercado, frente al 39,2% de un año antes.
La evolución de las cadenas también refleja este cambio. Mercadona mantiene el liderazgo del mercado español con una cuota del 27,4%, mientras Lidl, Dia y Consum son los operadores que más cuota han ganado durante los ocho primeros meses de 2026, según Worldpanel. Aldi también mantiene una evolución positiva. El liderazgo de Mercadona no impide, por tanto, que una parte importante de sus clientes compre habitualmente en otros establecimientos. La distribución compite ahora por una parte concreta de la cesta y no necesariamente por conseguir que el consumidor concentre todo su gasto en una única enseña.
Las promociones tienen además un papel cada vez mayor. Worldpanel señala que las compras realizadas con promoción han aumentado 2,5 puntos porcentuales desde abril, en un contexto de mayor sensibilidad al precio. Esta transformación también está dando mayor protagonismo a las cadenas regionales. Una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios realizada sobre más de 24.000 experiencias de compra de 7.600 consumidores situó a siete cadenas regionales entre las diez mejor valoradas en 2026. Para las empresas de distribución, el cambio supone competir por más momentos de compra y por categorías concretas. Para el consumidor, implica una cesta cada vez menos vinculada a un único supermercado.
