El director general de la CECA, Antonio Romero, ha destacado la necesidad de superar la dicotomía entre competitividad y estabilidad en Europa. Durante la IV Jornada Financiera de El Debate, señaló que la complejidad regulatoria "no es un problema financiero, sino un problema general de Europa", y subrayó la importancia de que el continente recupere su autonomía estratégica.
Romero criticó la fragmentación del mercado europeo y advirtió que esta situación está restringiendo la inversión, reduciendo la capacidad competitiva y limitando el crecimiento. "Necesitamos más Europa", afirmó, abogando por una mayor armonización y normas comunes que permitan competir bajo las mismas reglas.
La complejidad regulatoria afecta negativamente a la competitividad europea y es esencial actuar para preservar la estabilidad alcanzada
El directivo de CECA también reflexionó sobre la necesidad de cuestionar la utilidad de ciertos requerimientos regulatorios, sugiriendo que eliminarlos podría liberar recursos para financiar la economía. Recordó que la Unión Europea ha sido sinónimo de estabilidad y prosperidad durante décadas, un legado que, según él, debe ser preservado.
En su conclusión, Romero urgió a actuar sin dilación, pasando de los diagnósticos a la implantación de soluciones para movilizar recursos que garanticen el presente y el futuro de las generaciones venideras.
