Los sindicatos Sipa, CCOO y ATP someterán a referéndum este viernes el preacuerdo alcanzado con Airbus España, que busca resolver el conflicto laboral mediante una revisión salarial del 12% hasta 2027 y el mantenimiento de dos días de teletrabajo semanales. Esta votación, respaldada por PwC, podrá realizarse de manera telemática o presencial para todos los empleados de Airbus en España registrados hasta el 23 de julio, a excepción de aquellos en excedencia voluntaria.
La urgencia en la fecha del referéndum responde a la necesidad de anticiparse al período vacacional de los trabajadores de Airbus Helicópteros. Según Airbus, el preacuerdo representa una “oportunidad única” para un cambio significativo en las relaciones laborales, aunque aseguran que no es el fin del conflicto, sino el comienzo de un "cambio profundo" necesario.
El preacuerdo ofrece un marco para mejorar las condiciones laborales y representa el inicio de un cambio necesario en la relación entre Airbus y sus empleados
La jornada de votación se extenderá hasta las 17:00 horas, aunque el inicio será a las 06:00 horas en algunos centros, como Getafe, San Pablo, Cádiz e Illescas, y a las 07:00 horas en Tablada y Albacete. Sipa ha suspendido temporalmente la huelga para permitir la votación presencial con garantías, aunque quienes deseen mantener la movilización podrán votar en línea.
El preacuerdo incluye una revisión salarial del 5% anual en 2026 y 2027, con un 0,5% adicional para RSI y promociones, y una paga final de ciclo de 2.000 euros brutos. También se integran medidas como mantener al personal del proyecto BROMO dentro del VII Convenio Colectivo Interempresas, mejorar la flexibilidad vacacional y suspender la metodología Bradford, que penalizaba la incapacidad temporal.
CCOO ha acogido el acuerdo con optimismo, destacando que mejorará el poder adquisitivo y la estabilidad de los empleados de Airbus. Sipa, aunque reconoce que la propuesta no es ideal, la considera suficientemente buena para ser valorada por la plantilla. Este acuerdo llega en un momento crítico, cuando la plantilla afrontaba una cuarta semana de movilizaciones tras la huelga iniciada por Sipa el 1 de julio, que ha contado con el apoyo de otros sindicatos y ha incluido significativas manifestaciones en Getafe y Sevilla.
