La secretaria de organización de Junts y diputada en el Parlament, Judith Toronjo, ha criticado enérgicamente el acuerdo alcanzado entre el Govern y los Comuns para fomentar la construcción de viviendas de protección oficial, considerándolo un ataque a la propiedad privada. En una rueda de prensa celebrada este viernes, Toronjo ha manifestado que, aunque es necesario incrementar la cantidad de viviendas protegidas, esta iniciativa parece ser una improvisación. Según ella, el PSC ha adoptado plenamente las políticas de vivienda de los Comuns.
A pesar de sus críticas, Toronjo no detalló cuál será el voto de Junts cuando la propuesta se someta a debate en el Parlament. Lamentó que el texto no se compartiera con el resto de los grupos parlamentarios, destacando que la vivienda debería ser una cuestión primordial a tratar entre todas las fuerzas políticas.
El acuerdo entre el Govern y los Comuns contempla la conversión de oficinas y locales comerciales en viviendas de protección oficial, además de aumentar la edificabilidad en desarrollos urbanísticos por consolidar. Con estas medidas, se pretende sumar hasta 20.000 nuevas viviendas protegidas en los próximos cuatro años.
Catalunya lleva años encadenando decretos y reformas sin una estrategia estable, criticó Toronjo, pidiendo mayor estabilidad normativa y colaboración entre todos los actores
Toronjo recordó que Junts ya había propuesto un plan para reconvertir locales vacíos, pero que su enfoque difiere al basarse en incentivos fiscales y no en la obligatoriedad, como, según ella, proponen el Govern y los Comuns. Nuestra propuesta no habla de obligatoriedad ni de ataque a la propiedad privada. No sabemos si estamos hablando de expropiaciones, apuntó.
La diputada también cuestionó la política de vivienda del Govern en general, refiriéndose a ella como una sucesión de parches debido a la introducción de tres cambios normativos en menos de un mes, incluidos en la ley de acompañamiento de los Presupuestos y otras proposiciones recientes. Afirmó que la falta de una evaluación adecuada de estas medidas pone de relieve la ausencia de una estrategia clara y coherente en el ámbito de la vivienda.
