Bosch ha reportado unos ingresos de 46.400 millones de euros durante el primer semestre del año, marcando un incremento del 3,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este miércoles, la compañía alemana destacó que, a pesar de las divergencias en el comportamiento de sus diferentes áreas de negocio, todas contribuyeron positivamente a los resultados, con una influencia destacada del área de Mobility.
En particular, la división de Mobility registró ingresos de 27.800 millones de euros, reportando una ligera disminución del 0,5%. Este descenso se debe al estancamiento en la producción global de vehículos. En contraste, Industrial Technology experimentó un aumento del 6,8% en su facturación, alcanzando los 3.400 millones de euros.
El área de Consumer Goods, sin embargo, sufrió una caída en las ventas del 2,9%, situándose en 9.600 millones de euros, debido a la intensa competencia de los proveedores chinos. Por otro lado, Energy and Building Technology vio un significativo crecimiento del 45,9%, totalizando 5.400 millones de euros, impulsado principalmente por una adquisición en la división Home Comfort, que aportó aproximadamente 2.000 millones de euros al crecimiento.
Las diversas divisiones de Bosch muestran comportamientos distintos, pero todas han contribuido a un crecimiento positivo en el semestre
A nivel regional, Europa registró un aumento del 1,4% en ventas, alcanzando los 22.400 millones de euros. América y Asia-Pacífico también mostraron incrementos del 5,7% (9.400 millones de euros) y el 5,9% (14.600 millones de euros), respectivamente. En cuanto al resultado operativo (Ebit), este se situó en 2.200 millones de euros, ligeramente por debajo del registro del año anterior, con un margen Ebit del 4,6%.
El director financiero y vicepresidente del consejo de administración de Bosch, Markus Forschner, expresó su confianza en el rendimiento de la empresa para el cierre del año, afirmando que, pese a las incertidumbres económicas y geopolíticas, mantienen sus previsiones de ventas para el ejercicio, con un crecimiento esperado de entre el 2% y el 5%, y un margen Ebit operativo entre el 4% y el 6%.
Según la empresa, se esperan que las perspectivas económicas sigan siendo inciertas, lo que podría retrasar decisiones de inversión y aumentar la presión competitiva. En el sector automovilístico, crucial para Bosch, se prevé una nueva caída en la producción mundial de turismos y vehículos comerciales ligeros durante 2026, aunque se espera un leve crecimiento en la producción de vehículos industriales pesados. Forschner subrayó que el enfoque en la segunda mitad del año será mejorar la competitividad y mantener la estabilidad de la compañía, lo que implicará reducir costes y simplificar procesos.
