Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha emitido una advertencia sobre la compleja situación que enfrentan numerosas explotaciones olivareras. Esta problemática es consecuencia de los altos costes de producción y los precios en origen que, en muchos casos, obstaculizan la rentabilidad. Según la federación, esta realidad pone en evidencia la ineficacia de la Ley de la Cadena Alimentaria.
La federación destaca que el sector ha experimentado un fuerte aumento en los costes relacionados con la actividad agraria, incluidos carburantes, energía, fertilizantes, maquinaria y mano de obra. Esta presión ha afectado considerablemente los márgenes de los agricultores, quienes deben evaluar el mercado no solo por el volumen de ventas, sino también por la rentabilidad de sus explotaciones. Un estudio de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO) señala que los costes de producción del olivar han subido cerca del 57% en seis años.
Las diferencias en los costes de producción varían según el sistema utilizado, y en el olivar tradicional pueden oscilar entre 4,18 y 5,31 euros por kilo de aceite. Los sistemas intensivos presentan costes superiores a tres euros por kilo. Esta situación contrasta con los precios actuales en origen, los cuales dejan a muchas explotaciones con márgenes reducidos o incluso pérdidas. Durante agosto, los precios del aceite de oliva, dependiendo del sistema de explotación, no han alcanzado niveles que cubran estos costes.
La sostenibilidad del sector oleícola no se mide por el volumen de aceite comercializado, sino por la capacidad de los agricultores para cubrir sus costes y mantener sus inversiones
Aunque el ritmo de comercialización es significativo, con salidas de 135.312 toneladas en julio, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía insiste en la necesidad de evaluar la sostenibilidad económica de las explotaciones. Para lograr este objetivo, la federación subraya la importancia de una acción coordinada con organizaciones agrarias y administraciones, además de solicitar al Gobierno central y a la Comisión Europea un mayor control sobre el aceite de oliva importado de terceros países.
El objetivo es garantizar que este aceite cumpla con las normas de calidad y seguridad alimentaria de la producción europea. Así se evitaría que el mercado se vea distorsionado por presiones artificiales a la baja en los precios.
En un mercado cada vez más globalizado, el fortalecimiento de la capacidad negociadora de los productores es esencial. Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha trabajado durante años en la concentración de la oferta y la integración empresarial. La federación busca posicionar a las cooperativas andaluzas en los mercados internos e internacionales, ganando dimensión y desarrollando proyectos de inversión en innovación, internacionalización y promoción.
El modelo cooperativo del sector oleícola no solo beneficia a las estructuras empresariales, sino también a numerosos agricultores que unen fuerzas para defender sus intereses. Las cooperativas garantizan que el valor generado se quede en los territorios donde se lleva a cabo la producción, contribuyendo así al mantenimiento del tejido productivo y social de Andalucía. En un entorno donde el 65% de la superficie es rural, estas cooperativas desempeñan un papel crucial en el futuro del olivar, asegurando que los beneficios reviertan en los agricultores que lo hacen posible.
