El costo promedio del alquiler de una habitación para estudiantes ha alcanzado los 735 euros mensuales en Barcelona y los 689 euros en Madrid, según un análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) basado en 6.580 anuncios publicados en la plataforma Idealista a fecha 31 de agosto. La ubicación emerge como un factor crucial para ajustar el presupuesto, ya que las diferencias entre barrios pueden suponer hasta 3.600 euros de ahorro anual dependiendo de la zona elegida.
En Madrid, las áreas más demandadas con los precios más elevados son Universidad (759 euros), Nuevos Ministerios-Ríos Rosas (757 euros) y Argüelles (751 euros). Por contraparte, los barrios con precios más accesibles incluyen Águilas (459 euros), Abrantes (483 euros), Vista Alegre (509 euros) y Palomeras Bajas (512 euros). En Barcelona, Dreta de l'Eixample encabeza la lista con 832 euros, seguido de Sant Gervasi-Galvany (804 euros) y El Raval (800 euros). Las habitaciones más económicas se encuentran en El Camp de l'Arpa del Clot (577 euros) y El Guinardó (583 euros).
El desequilibrio entre oferta y demanda está generando un incremento en las rentas de hasta el 33% desde 2023
Los datos de la OCU revelan aumentos significativos en los precios en barrios como Palomeras Bajas en Madrid, donde el alquiler subió de 385 a 512 euros mensuales, y El Raval en Barcelona, con un alza de 625 a 800 euros. Ante esto, se sugiere como alternativa alquilar una vivienda completa de 80 metros cuadrados para compartir entre tres personas, lo que resultaría bastante más barato, con un coste por persona que varía entre 347 y 938 euros dependiendo del barrio.
Para los estudiantes con un presupuesto limitado, la OCU recomienda buscar en zonas menos céntricas, considerando la superficie, el número de compañeros, los gastos incluidos y las condiciones del contrato.
La organización destaca la necesidad urgente de aumentar la oferta de alquiler asequible. Ha señalado que tanto Cataluña como Navarra han implementado medidas para controlar el alquiler de habitaciones en zonas tensionadas, algo que el Gobierno central está considerando. La OCU continuará monitoreando esta evolución a través de su servicio legal ‘Tu aliado en cada decisión inmobiliaria’.
Finalmente, la OCU hace un llamado a las administraciones para que formulen políticas que fomenten el alquiler asequible, sugiriendo propuestas como la rehabilitación de inmuebles infrautilizados, el uso de viviendas públicas y el desarrollo de ayudas sociales. Además, advierte que medidas como los controles de renta y las prórrogas de desahucios podrían disuadir la inversión privada, reduciendo así la oferta disponible. Las ayudas sociales, servicios públicos y vivienda protegida deben ser la principal herramienta de protección para arrendadores e inquilinos, concluye la organización.
