El Gobierno ha criticado fuertemente la propuesta del Partido Popular (PP) de retirar la nacionalidad a migrantes que cometan delitos graves. La considera "descabellada" y una muestra de "desesperación". El ministro de Transportes, Óscar Puente, expresó esta postura durante una rueda de prensa tras el Consejo de Ministros celebrado en La Moncloa.
Puente arremetió contra Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, afirmando que esta propuesta demuestra que no cree en las encuestas que lo posicionan como posible ganador en las próximas elecciones generales. "El mayor problema que tiene Feijóo es que no se cree las encuestas que publican algunos medios que le hacen el caldo gordo, porque si se las creyera, no haría este tipo de propuestas absolutamente descabelladas", declaró el ministro.
El Gobierno considera que la propuesta de retirar la nacionalidad a migrantes no tiene sentido y perjudica a quienes han desarrollado un fuerte arraigo en España
La crítica surgió después de que Feijóo anunciara que el PP está preparando una proposición de ley orgánica para retirar la nacionalidad a extranjeros que cometan delitos graves, como asesinatos, terrorismo o violaciones reiteradas. Puente también ironizó sobre la propuesta, cuestionando si incluiría a personas como Luis Bárcenas, extesorero del PP condenado por corrupción. "¿Lo vamos a hacer también con los nacionales que cometen delitos, les vamos a quitar la nacionalidad? ¿En qué les vamos a convertir, en apátridas?", preguntó el ministro.
Además, el Gobierno acusa a Feijóo de intentar influir en el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, a quien señalan por haber adoptado plenamente el discurso de Génova. Fuentes gubernamentales consideran que la propuesta del PP afectaría injustamente a migrantes nacionalizados que han construido su vida en España y afirman que ya existen mecanismos legales para expulsar a extranjeros que no cumplen con los requisitos para obtener la nacionalidad.
Por su parte, Elma Saiz, portavoz del Gobierno, afirmó que el Ejecutivo está gestionando esta situación desde "la legalidad y la humanidad", en contraste con el PP, que según Saiz, busca que la crisis "se enquiste" priorizando intereses partidistas sobre los derechos humanos y la legalidad.
