Los residentes de Cataluña, Andalucía, Madrid y la Comunidad Valenciana mostraron notables diferencias en sus hábitos vacacionales durante el verano de 2026, según un análisis del Observatorio Nacional del Turismo Emisor (ObservaTUR). Una clara inclinación por destinos internacionales fue identificada entre los viajeros catalanes, con un 47% viajando al extranjero, en comparación con el 35% a nivel nacional. El avión destacó como su principal medio de transporte, elegido por el 50% de los viajeros catalanes.
En términos de duración y presupuesto, los catalanes también superaron la media nacional. El 32% de ellos disfrutó de más de 13 días de vacaciones y el 37% destinó al menos 2.000 euros a sus viajes, ambos porcentajes superiores a los del conjunto del país.
En contraste, los andaluces prefirieron destinos locales, siendo la Costa de Andalucía la opción para el 36% de sus viajeros, casi el doble que en el conjunto de España. El turismo de sol y playa predominó en esta comunidad, con un 51% de preferencias. Las vacaciones aquí fueron más cortas y con un presupuesto menor, con un 40% gastando menos de 1.000 euros.
Los hábitos vacacionales en España presentan claras diferencias regionales, principalmente en las preferencias de destino, la duración del viaje y el presupuesto
Por otro lado, los madrileños planificaron sus vacaciones con mayor antelación, un 63% ya había reservado algún elemento del viaje. Además, el Cantábrico y la Costa Norte captaron la atención del 20% de sus viajeros. Destaca también la proporción de viajes familiares: el 43% de los madrileños viajaron en pareja con hijos.
En la Comunidad Valenciana, el uso de alojamientos no comerciales fue un elemento distintivo, con un 31% de los viajeros alojándose en segundas residencias o en casas de familiares o amigos. En cuanto al presupuesto, el 21% de los valencianos gastó 2.000 euros o más, una cifra algo baja en comparación con el conjunto de España.
A pesar de estas diferencias entre comunidades, el informe del ObservaTUR resalta una tendencia común en la distribución del gasto vacacional. El alojamiento absorbió el 36% del presupuesto, la restauración un 21%, y el transporte un 18%, sin diferencias significativas en la predisposición a financiar las vacaciones o en la elección de hoteles como principal opción de alojamiento. Marcos Franco, portavoz de ObservaTUR, señaló que las principales diferencias entre los viajeros de las cuatro regiones radicaron en el destino elegido, la duración y el presupuesto, mientras que el gasto y la financiación fueron más homogéneos.
