Unas 25.000 personas, según datos de la Delegación del Gobierno, se congregaron este sábado en la Puerta del Sol de Madrid para manifestarse contra el desahucio de Maricarmen Abascal, una octogenaria con discapacidad, y exigir medidas urgentes para garantizar el derecho a la vivienda. La protesta, iniciada a las 18:30 horas, culminó en el Congreso de los Diputados, mientras el Sindicato de Inquilinas elevaba la asistencia a 300.000 participantes.
Bajo el lema "Ni una Maricarmen más", la manifestación formó parte de una jornada de protestas en 40 ciudades, evidenciando una asistencia diversa, con familias, jóvenes y colectivos de la tercera edad a lo largo de su recorrido por el centro de la capital. Los participantes corearon consignas como "¿Dónde está el Gobierno progresista?", "Ayuso culpable, Gobierno responsable" y "Queremos ver a Maricarmen volver". También se vieron mensajes dirigidos al sector financiero e institucional, como "Hace falta ya una huelga de alquileres, hace falta ya una huelga general".
Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, calificó el caso de Maricarmen como un "punto de no retorno" y demandó al Gobierno la aprobación inmediata del llamado 'real decreto Maricarmen'. Advirtió que, de no aprobarse, el Ejecutivo debería replantearse su continuidad.
Irene Montero, secretaria política y eurodiputada de Podemos, condenó las negociaciones del Gobierno con otros grupos parlamentarios, como Junts, en torno al 'real decreto Maricarmen', ya que considera que estos acuerdos no responden a las demandas de los manifestantes. Montero exigió la expropiación de "650.000 viviendas en manos de fondos buitre" para destinarlas al alquiler social y la reducción legal de los precios de arrendamiento.
Por su parte, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, reiteró la intención de su partido de seguir presionando para una solución efectiva en materia de vivienda, enfatizando la importancia de la movilización ciudadana más allá de cualquier decreto.
La manifestación evidenció una protesta intergeneracional y transversal contra la inacción política ante el problema de la vivienda
Desde el colectivo de afectadas del bloque de la calle Valverde, respaldado por el Sindicato de Inquilinas, expresaron su indignación frente a la "deshumanización" y "la incertidumbre" que atraviesan los inquilinos. Criticaron duramente a los "fondos que se lucran con el sufrimiento" y a las "instituciones" por su inacción ante el problema.
En un mensaje difundido por el Sindicato de Inquilinas, Maricarmen Abascal agradeció el apoyo y animó a continuar la lucha por contratos indefinidos y el derecho a la vivienda, a pesar de las dificultades que aún enfrenta para expresarse con normalidad.
