El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha mostrado este miércoles «razonablemente optimista» ante la convalidación en el Congreso de los dos reales decretos ley de vivienda aprobados por el Consejo de Ministros. En una rueda de prensa en la Moncloa, tras reunirse con el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, ha defendido las negociaciones con los grupos parlamentarios y les ha pedido responsabilidad ante la votación.
«Permítame que me ponga en el mejor de los escenarios antes de que llegue la votación», ha señalado Sánchez. Según ha explicado, el primero de los decretos es fruto de «muchos meses» de trabajo y recoge numerosas medidas propuestas por otras formaciones parlamentarias.
El jefe del Ejecutivo ha destacado el esfuerzo compartido para alcanzar un acuerdo y ha reclamado a los grupos «esa dosis de responsabilidad». En su opinión, el acceso a la vivienda es probablemente la principal preocupación de los ciudadanos y el decreto proporciona a los poderes públicos argumentos e instrumentos para contribuir a resolverla.
Sánchez ha defendido que la vivienda no es una cuestión ideológica, sino una cuestión de humanidad
Sobre el segundo real decreto ley, el presidente ha reconocido que el tiempo de preparación ha sido menor, aunque ha sostenido que su contenido es coherente con el espíritu de la Ley de Vivienda aprobada por el Gobierno. En concreto, ha afirmado que el debate sobre la prórroga de los contratos de alquiler ya está presente en esa ley y que el país tendrá que abordarlo «antes o después».
Sánchez también ha respondido a las críticas del PP, que le ha acusado de ser un «traidor». El presidente ha asegurado que, si el reproche alude a los «fondos buitre que especulan con la vivienda», le gusta ser «traidor a ese tipo de intereses».
Asimismo, ha reprochado a determinados responsables políticos vinculados al PP su falta de actuación ante el desahucio de Maricarmen. Sánchez ha calificado su actitud de «incomparecencia», «inhumanidad e insensibilidad» y ha afirmado que «no han hecho ni han movido un dedo» ante este caso.
