El ala socialista del Gobierno defiende haber separado la prórroga automática de los contratos de alquiler del resto de las medidas de vivienda para no comprometer la aprobación de un paquete negociado previamente con sus socios parlamentarios. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes dos reales decretos leyes que el Ejecutivo espera convalidar en el pleno extraordinario del Congreso de los Diputados del viernes 2 de octubre, aunque los apoyos al segundo texto son menos claros.
El primer decreto, el más amplio y el que cuenta con una negociación más avanzada, incluye la prohibición de los desahucios hasta 2030, la regulación de los alquileres de temporada y por habitaciones, la prohibición de compra de vivienda a fondos buitre hasta 2028 y ayudas fiscales a los propietarios.
En Moncloa confían en reunir los votos necesarios para sacar adelante este texto con sus socios parlamentarios. Junts y Podemos son los grupos que presentan más reticencias, pero los socialistas consideran que bastaría con que uno votara a favor y el otro se abstuviera, siempre que también lo respaldaran ERC, Bildu, PNV, Coalición Canaria y BNG.
El Gobierno ha separado la prórroga automática de los alquileres para no poner en riesgo las medidas de vivienda ya negociadas con sus socios
La situación del segundo decreto es más incierta. El Ejecutivo admite que la renovación automática de los contratos es una propuesta más «novedosa», menos trabajada con los grupos, y que todavía no conoce con precisión la posición de cada uno sobre esta medida.
Según fuentes gubernamentales, la iniciativa responde a una exigencia del Sindicato de Inquilinas que Sumar incorporó a última hora. Esa circunstancia llevó a tramitarla en un texto independiente, con la intención de preservar los acuerdos alcanzados sobre el resto del paquete.
Pese a la incertidumbre parlamentaria, el Gobierno cree que también hay posibilidades de aprobar este segundo decreto. Las mismas fuentes sostienen que la sensibilidad social y la repercusión mediática del problema de la vivienda pueden favorecer su respaldo y describen el momento como una «oportunidad histórica».
El Ejecutivo respalda la acampada en la Puerta del Sol
El Gobierno considera que el desahucio de Maricarmen, una vecina de 87 años del barrio madrileño de Retiro, y la posterior acampada de protesta en la Puerta del Sol, que continúa, han marcado un punto de inflexión. A su juicio, estos hechos han impulsado a los grupos a acordar medidas cuya negociación parecía estancada apenas una semana antes.
Moncloa reconoce que quiere aprovechar ese contexto para lograr también la convalidación del decreto sobre la prórroga de los alquileres y apela al apoyo de los grupos parlamentarios. «No hay ningún motivo para votar en contra», señalan desde el Ejecutivo.
Respecto a la acampada, que reúne a unas 600 personas en Sol, el Gobierno evita las críticas y expresa su respaldo. La describe como una concentración cívica y pacífica surgida de forma espontánea.
El Ejecutivo no contempla atender el requerimiento de la Comunidad de Madrid a la Delegación del Gobierno para desalojar la plaza en un plazo de 48 horas. Además, sostiene que esa actuación correspondería a la Policía Municipal de la capital.
