Volotea se ha acogido al preconcurso de acreedores ante el Juzgado de lo Mercantil número 9 de Barcelona para proteger la reestructuración de su deuda y evitar el concurso, según han confirmado a Europa Press fuentes conocedoras de la situación. La aerolínea busca un acuerdo que garantice su viabilidad mientras mantiene su actividad con normalidad.
La compañía anunció la semana pasada la apertura de negociaciones con sus acreedores. En este proceso trabaja con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), sus socios operativos y entidades financieras, con la previsión de cerrar un acuerdo durante el próximo mes de diciembre.
Las negociaciones se producen ante un impacto estimado de 150 millones de euros por el coste del combustible. Volotea también prevé reducir su flota, que actualmente cuenta con 44 aviones, hasta situarla entre 30 y 35 aeronaves.
El consejero delegado, Carlos Muñoz, ha asegurado que el proceso no ha alterado la operativa de la aerolínea. «Seguimos volando con normalidad, ofreciendo nuevas rutas, vendiendo billetes y planificando nuestra programación futura», afirmó.
Volotea mantiene sus vuelos con normalidad mientras negocia la reestructuración de su deuda para evitar el concurso
En paralelo, la empresa prepara una ampliación de capital con diferentes inversores. A esta operación se suma el compromiso ya asumido por Alaeo, el vehículo inversor de su equipo directivo, liderado por el fundador y consejero delegado.
La reducción de la flota y las medidas para mejorar su eficiencia afectarán también a determinadas áreas de las oficinas de Barcelona. La compañía estima un ajuste de aproximadamente 50 empleos en las próximas semanas.
Pérdidas previstas de 33 millones de euros en 2026
Volotea prevé unas pérdidas de 33 millones de euros en 2026, frente a los 62,3 millones registrados un año antes. Según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil, a las que Europa Press ha accedido a través de Informa, los resultados del ejercicio anterior estuvieron afectados por impactos extraordinarios relacionados con la revisión de determinados activos fiscales y con ajustes en las reservas de conversión de divisas.
Las pérdidas acumuladas en los últimos ejercicios han dejado a la aerolínea con un patrimonio negativo de 77,5 millones de euros. Esta situación la coloca en causa de disolución a efectos mercantiles, tal y como señala el auditor EY.
Entre los principales inversores de Volotea se encuentran Aegean Airlines, la mayor aerolínea de Grecia y socio comercial de la compañía desde 2021, y PAR Capital. Ambos figuran como socios estratégicos tras completarse un plan de refuerzo de capital en 2024 y 2025.
Muñoz ha destacado que Volotea lleva casi quince años conectando ciudades europeas de tamaño medio, con cerca de 90 millones de pasajeros transportados y una plantilla de 2.300 empleados directos.
