Volotea enfrenta un panorama complejo al prever pérdidas de 33 millones de euros en 2026, afectadas por el conflicto militar en Oriente Próximo. Esta cifra representa una disminución significativa respecto a los 62,3 millones en números rojos del año anterior, atribuidos a impactos extraordinarios en activos fiscales y ajustes en reservas de divisas.
Para afrontar esta situación, la aerolínea ha llegado a un acuerdo con sus acreedores para aplazar pagos por 49,3 millones de euros y ha iniciado negociaciones para conseguir 25 millones en financiamiento adicional, todo como parte de su estrategia para reforzar la liquidez a corto plazo. El impacto negativo en el patrimonio de la empresa, que se sitúa en 77,5 millones de euros, pone a Volotea en causa de disolución mercantil, según el auditor EY. Esta información se encuentra en las cuentas presentadas en el Registro Mercantil, a las que tuvo acceso Europa Press.
El consejo de administración de Volotea se acoge a la prórroga de la moratoria societaria, vigente hasta finales de 2025, para evitar las implicaciones legales de su situación financiera actual
En respuesta al contexto bélico, la empresa ha decidido reducir su flota durante la temporada alta de verano, ajustando el número de aviones a 41. Además, revisa semanalmente el rendimiento de sus rutas y cancela vuelos que no cumplen con los criterios mínimos de rentabilidad. Un aumento en el precio del combustible ha tenido un "impacto directo" en sus costes, fenómeno que representa el 20% de su estructura de gasto previo a la crisis. Para mitigar esto, Volotea dispone de coberturas de jet fuel que cubren una parte significativa de sus necesidades durante los próximos trimestres.
Con relación a su plan de liquidez, la aerolínea debe hacer frente a pagos relacionados con 156,2 millones de euros en contratos de arrendamiento de aeronaves y motores. El aplazamiento de la deuda por 49,3 millones, ahora con vencimiento entre 2028, parte de amortizaciones e intereses, se complementa con la búsqueda de 25 millones adicionales mediante diversas fuentes financieras. La ampliación de capital por 15 millones, de la cual Aegean Airlines contribuyó con 9,5 millones, y la mejora de la gestión del capital circulante son piezas clave de su estrategia.
En 2025, Volotea registró ingresos récord de 818 millones de euros y un beneficio operativo de 47,4 millones. Aunque no alcanzó sus expectativas de ventas de 840 millones, logró trasladar 11,3 millones de pasajeros y aumentar su índice de puntualidad y completion factor. Entre 2023 y 2025, los ingresos crecieron un 18%, mientras que el margen Ebitda pasó del 14% al 20%, según destacó el fundador y consejero delegado, Carlos Muñoz, quien señaló la mejora en la gestión y operativa de la compañía durante 2025.
