Red Eléctrica de España (REE) estima que los servicios de ajuste del sistema eléctrico han generado 3.906 millones de euros de ingresos para los productores de electricidad, principalmente las grandes eléctricas, entre el 1 de enero y el 30 de septiembre. En ese periodo, los costes globales del sistema ascendieron a 29.500 millones de euros.
La filial de Redeia sitúa, por su parte, el coste de la denominada "programación reforzada" por debajo de los 275 millones de euros en los primeros nueve meses del año. Según sus cálculos, ese importe equivale a dos céntimos diarios para un consumidor acogido a la tarifa regulada, el PVPC, con un consumo medio mensual de 300 kilovatios hora (kWh).
REE cifra en menos de 275 millones de euros el coste de la programación reforzada durante los primeros nueve meses del año
Los datos del operador sitúan el coste total de los servicios de ajuste hasta el 30 de septiembre por encima de los 4.219 millones de euros, un 37,3% más que en el mismo periodo del año anterior. La mayor partida correspondió a la solución de restricciones técnicas, con 3.614 millones de euros.
Otros 312,8 millones se destinaron al Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), gestionado por REE. Este mecanismo permite a grandes empresas y consumidores industriales recibir ingresos a cambio de reducir de forma puntual su consumo cuando la red lo requiere. La reserva de regulación secundaria supuso otros 292 millones de euros.
Red Eléctrica defiende que las restricciones técnicas son imprescindibles para adaptar la combinación de generación resultante del mercado a los requisitos de seguridad del sistema. También señala que su aplicación responde a un procedimiento regulado por la normativa vigente.
El operador subraya que no fija el importe de estas restricciones ni el del resto de los servicios de ajuste. La remuneración corresponde a la energía que ofrecen y suministran los participantes en estos mecanismos, fundamentalmente los generadores de electricidad, que son quienes perciben esos ingresos.
Hasta el 30 de septiembre, la energía necesaria para resolver las restricciones técnicas aumentó un 31,5% respecto al mismo periodo de 2025. REE atribuye esa evolución a la transformación del sistema eléctrico. El coste de estas medidas para la demanda, sin embargo, creció un 45%, una diferencia que el operador vincula a los precios ofertados por los agentes.
En los primeros nueve meses del año, el precio medio ponderado de las restricciones a subir fue de 204,67 euros por megavatio hora (MWh), frente a los 74,10 euros por MWh del precio medio aritmético del mercado diario, según los datos de Red Eléctrica.
La compañía sostiene que los servicios de ajuste son mecanismos necesarios y regulados y rechaza calificarlos de sobrecostes. Los considera componentes del precio final de la electricidad, que, según indica, ha descendido un 15% en los últimos años. Añade que esos importes no los ingresa el operador: su retribución está regulada por la CNMC y no depende de la energía movilizada. En el periodo analizado, esa remuneración alcanzó los 80,8 millones de euros, el 0,27% de los costes globales del sistema.
Discrepancias sobre el coste de la operación reforzada
REE ha difundido estas cifras en pleno debate sobre el coste de la denominada "operación reforzada", que aplica desde el apagón del 28 de abril de 2025. El Observatorio del coste de los servicios de operación publica cada mes sus propios datos sobre los costes de operación del sistema eléctrico. En él participan Aelec, las asociaciones de comercializadoras independientes ACIE y Acenel, la patronal de la gran industria electrointensiva AEGE y la CEOE.
Este jueves, la presidenta de Aelec, Marina Serrano, criticó la operación reforzada por considerar que sus criterios no se conocen y que ese concepto "no existe en ninguna norma". Aelec es la patronal de la que forman parte Endesa e Iberdrola.
Serrano cuestionó la transparencia sobre su aplicación y vinculó esa falta de información con las diferencias entre las cifras publicadas. Según explicó, el Observatorio recoge el conjunto de los costes de los servicios de operación porque no dispone de elementos que permitan identificar qué parte corresponde específicamente a la operación reforzada.
