El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha instado a China a jugar un papel más activo en la promoción del fin de la guerra en Irán, respetando el derecho internacional. En su intervención en la Universidad de Tsinghua, Sánchez subrayó la importancia del cumplimiento de las normas internacionales para resolver los conflictos actuales en Irán, el Líbano, Gaza, Cisjordania y Ucrania.
En el ámbito económico, Sánchez solicitó a China una mayor apertura para equilibrar el déficit comercial entre la Unión Europea y el gigante asiático, que el año pasado aumentó un 18%. Consideró que esta asimetría en el comercio es insostenible a largo plazo y genera tensiones sociales y políticas. Propuso colaborar para construir una economía global que beneficie a todos.
El presidente del Gobierno enfatizó que fortalecer las relaciones con China no significa renunciar a otras alianzas estratégicas.
Sánchez elogió el avance de China, destacando su liderazgo como la principal potencia exportadora de bienes y una de las primeras en servicios. Solicitó su colaboración en desafíos globales como el cambio climático, el desarrollo de inteligencia artificial responsable y la erradicación de la pobreza. También instó a China a compartir tecnología con países menos desarrollados y a reconsiderar la deuda de estos países.
Por último, Sánchez abogó por una relación basada en el respeto mutuo entre España y China, reconociendo las diferencias pero enfatizando la necesidad de cooperar en áreas de interés común. Señaló que la Unión Europea y China son actores clave en la estabilidad mundial, y por tanto, deben trabajar juntos para garantizar la paz y la prosperidad global.
