La tensión entre Estados Unidos y la Unión Europea ha alcanzado un nuevo nivel este martes, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con romper las relaciones comerciales con España. La razón detrás de este conflicto es la negativa española a permitir el uso de las bases de Rota y Morón para un ataque planificado a Irán.
En palabras desde el Despacho Oval y en presencia del canciller alemán, Friedrich Merz, Trump destacó una posición crítica hacia España, calificándola de «poco amistosa» debido a su negativa. «Vamos a cortar todo el comercio», afirmó Trump, subrayando la intención de su Administración de cesar las relaciones comerciales con España de manera inmediata si fuera necesario.
El mandatario estadounidense también arremetió contra el liderazgo español, aduciendo que España es «el único aliado de la OTAN que no acordó llegar al 5% en gasto militar y de hecho no pagan ni siquiera el 2%». Estas afirmaciones forman parte del reclamo persistente de Trump para que los miembros de la OTAN incrementen su gasto en defensa.
Por otro lado, la Comisión Europea ha mostrado confianza en que Estados Unidos cumplirá los compromisos asumidos en el acuerdo comercial con la Unión Europea. A través de su portavoz de Comercio, Olof Gill, han reiterado que la postura de la Unión Europea permanece sin cambios desde que Washington amenazó con aranceles contra España. «La Comisión siempre garantizará la plena protección de los intereses de la Unión Europea», señaló Gill.
En el contexto de esta creciente tensión, el portavoz ha indicado que la Comisión, en representación de los 27 en materia comercial, «espera que Estados Unidos cumpla sus compromisos en virtud de la Declaración Conjunta». Esta declaración fue firmada el pasado verano entre Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y es un pilar crucial para las relaciones comerciales transatlánticas.
La Comisión Europea ha dejado claro que está preparada para defender los intereses de los Estados miembro
A pesar de las amenazas de Trump, el canciller alemán Friedrich Merz no ha respondido directamente, aunque ha asegurado que los aliados continúan tratando de «convencer» a España de aumentar su gasto militar al 3% o 3,5% del PIB, tal como se acordó en el seno de la OTAN.
