El general de división Carlos Javier Frías Sánchez, jefe de la División del Desarrollo de la Fuerza del Estado Mayor Conjunto de la Defensa (EMACON), ha destacado la relevancia de la inteligencia artificial (IA) para las Fuerzas Armadas, describiéndola como una cuestión de supervivencia. Durante su participación en el 'II Encuentro sobre Geopolítica: Aprendiendo a vivir en el desorden mundial', organizado por IESE Business School junto a FTI Consulting en Madrid, subrayó la necesidad de impulsar un mercado europeo en este ámbito.
Frías Sánchez expuso que el futuro de la competencia entre las Fuerzas Armadas será tecnológico y advirtió que un ejército que no cuente con un sistema robusto de IA se encontrará en desventaja frente a sus adversarios. Explicó que los procesos que antes requerían identificaciones manuales ahora pueden beneficiarse enormemente de la IA, permitiendo, por ejemplo, identificar 3.000 blancos en minutos, un avance significativo en comparación con los 72 horas que podía tomar el targeting de la OTAN.
El desarrollo de la inteligencia artificial es una cuestión de supervivencia para las Fuerzas Armadas, que deben buscar sinergias dentro de un mercado europeo
Asimismo, Frías Sánchez resaltó que la IA es un elemento crítico, aunque existen otros componentes igualmente cruciales como las tecnologías de comunicaciones. En su análisis, advirtió del movimiento hacia un desacople tecnológico global, citando ejemplos como China, que establece sus propios estándares tecnológicos, lo que complica la colaboración internacional y el establecimiento de estándares comunes.
Para contrarrestar estas tendencias, abogó por la cooperación a nivel europeo y por reindustrializar el continente para mantener un tejido industrial estratégico. Necesitamos asegurar que una parte estratégica del tejido industrial permanezca en nuestro territorio, o al menos en el de nuestros socios y amigos, afirmó.
Por último, Frías Sánchez reflexionó sobre los valores europeos que definen su identidad frente a sus adversarios. Advirtió que la frontera entre guerra y paz se está desdibujando, con amenazas cibernéticas y otras formas de inestabilidad que desafían la percepción tradicional de paz en Occidente.
