El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha aplaudido el acuerdo provisional de paz alcanzado entre Irán y Estados Unidos, aunque continúa advirtiendo sobre los posibles impactos de la crisis energética en las economías globales. La preocupación del FMI se centra en los efectos de segunda ronda que podrían derivarse de la crisis, que por el momento sigue siendo incierta y tiene potencial para agravarse.
Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, expresó en el blog de la institución que "mucho depende de la duración e intensidad de la crisis energética". Destacó que, aunque el anuncio del alto el fuego es positivo, la recuperación del suministro energético será lenta debido a los daños en la infraestructura. La prolongación del conflicto representaría un riesgo considerable para el crecimiento económico mundial.
La persistente incertidumbre exige disciplina y agilidad por parte de los responsables políticos y monetarios para controlar la inflación y mantener el equilibrio fiscal
El acuerdo entre Irán y Estados Unidos, que pone fin a un conflicto de más de tres meses y al bloqueo del estrecho de Ormuz, ha provocado una caída en el precio del petróleo. A pesar de este avance, el FMI subraya que las repercusiones sobre la economía global persistirán en los próximos meses y que la crisis será asimétrica.
Por el momento, el precio del petróleo sigue siendo superior a los niveles previos al conflicto. Sin embargo, Estados Unidos y China han demostrado resiliencia a través de la liberación de reservas y el aumento de producción, respectivamente. En otras economías, el aumento de los precios energéticos ha impulsado la inflación, afectando especialmente a los Estados Unidos y la eurozona. El FMI insta a los gobiernos a vigilar la erosión del poder adquisitivo de los hogares y las empresas.
En sus declaraciones, Georgieva señaló que, aunque la economía global ha resistido hasta ahora, no es momento para la autocomplacencia. El FMI se mantendrá en alerta y colaborará con sus miembros más afectados para gestionar la crisis y minimizar sus impactos, especialmente en las poblaciones más vulnerables.
