La reciente publicación del Departamento de Trabajo de Estados Unidos ha revelado un panorama económico preocupante. Durante el pasado mes de febrero, la economía estadounidense eliminó 92.000 puestos de trabajo no agrícolas, en un marcado contraste con los 126.000 empleos que se generaron en enero. Este cambio ha influido directamente en la tasa de desempleo, que ascendió al 4,4%, una cifra que significó un incremento de una décima respecto al mes anterior y dos décimas sobre el dato interanual.
El informe también detalla una corrección significativa en las cifras laborales de meses anteriores. La lectura de diciembre se revisó a la baja en 65.000 empleos, pasando de una ganancia de 48.000 a una pérdida de 17.000. Asimismo, las cifras de enero fueron ajustadas en 4.000 empleos, de 130.000 a 126.000. Con estas correcciones, se han eliminado un total de 69.000 puestos de trabajo en comparación con lo informado previamente.
El número total de desempleados llegó a 7,571 millones en febrero, incrementándose desde los 7,368 millones registrados en enero. De este total, los parados de larga duración, aquellos sin empleo durante 27 semanas o más, sumaron 1,899 millones, constituyendo un 25,1% del total de desocupados.
El número de empleados a tiempo parcial por motivos económicos disminuyó en 477.000 personas desde enero
alcanzando así los 4,396 millones. Cabe destacar que la tasa de participación de la fuerza laboral también experimentó una leve caída, ubicándose en el 62%, una décima menos respecto al mes anterior.
