El último análisis del Observatorio Nacional del Turismo Emisor (ObservaTUR) ha revelado que el principal motivo que impulsa a los españoles a elegir su destino vacacional este verano es el deseo de realizar un viaje aplazado, con un 32% de las preferencias. Le siguen de cerca, con un 31% cada uno, la oferta de ocio y gastronomía y el coste del viaje.
Los resultados del estudio destacan tres factores equilibrados en la decisión de viajar: la dimensión emocional, la experiencia del destino y el control del presupuesto. La emoción se establece como el elemento clave en la elección del destino, con el ocio y la gastronomía teniendo un impacto comparable al del precio.
La dimensión emocional se está convirtiendo en el elemento principal para decidir el destino vacacional, equilibrando oferta de ocio y control de presupuesto
Especialmente entre los jóvenes, el papel de las actividades, las propuestas culturales y las opciones de ocio resulta diferencial. Además, uno de cada cuatro españoles reconoce que visitar un destino conocido influye en su decisión, similar a la importancia de las recomendaciones de familiares o amigos. La preferencia por lugares menos masificados también está ganando terreno entre los criterios de los viajeros.
El estudio resalta la baja consideración de factores como la seguridad del destino y el nivel de infraestructuras, que solo alcanzan los 10 puntos. En cuanto a las edades, los viajeros de entre 18 y 34 años se inclinan más por la oferta de ocio y experiencias culinarias, mientras que los mayores valoran la experiencia de viajes previos y el conocimiento del lugar como base de seguridad para planificar sus vacaciones.
Marcos Franco, portavoz de ObservaTUR, ha explicado que el proceso de elección del destino es más rico y diverso que en el pasado, combinando aspiraciones personales, control del presupuesto, calidad de la experiencia y búsqueda de confianza.
