El consumo de cigarrillos ilícitos ha experimentado un notable incremento en Europa, alcanzando los 55.300 millones de unidades en 2025, lo que representa más del 11% del consumo total. Este crecimiento ha supuesto pérdidas fiscales estimadas en 22.400 millones de euros y ha comenzado a mostrar señales de repunte en España. Estas cifras han sido reveladas en el estudio 'Consumo ilícito de cigarrillos y tabaco calentado, y cuota de nicotina oral en Europa', elaborado por la consultora KPMG para Philip Morris Products S.A.
La investigación advierte sobre el aumento del mercado ilegal, pese a la reducción general del consumo legal, y señala cómo el incremento de la fiscalidad y las restricciones regulatorias en ciertos mercados europeos está incentivando el comercio ilícito, especialmente en aquellos países con un mayor diferencial de precios. En 2025, las falsificaciones han resaltado como el motor principal del mercado ilegal, alcanzando los 18.300 millones de cigarrillos falsos, lo que representa el 44% del consumo ilícito total.
Francia se consolida como el principal mercado ilícito en Europa, con un 41,4% del consumo ilegal
El consumo ilícito se concentra principalmente en Europa Occidental, con Francia encabezando los registros de incremento hasta alcanzar una cuota del 41,4% (20.500 millones de cigarrillos). Bélgica, por su parte, ha alcanzado una cuota ilícita cercana al 25% (más de 2.000 millones de unidades) y los Países Bajos han superado el 22% (2.100 millones), regresando a niveles no vistos desde 2006. Fuera de la Unión Europea, el Reino Unido también ha sumado más de 7.000 millones de cigarrillos ilícitos. En España, la tendencia al alza se aproxima a los niveles de 2021, lo que tiene un impacto directo en la recaudación fiscal.
Según el estudio, Canarias presenta una situación particularmente vulnerable debido a su condición de región ultraperiférica, la conexión con rutas comerciales internacionales y un alto flujo turístico, factores que facilitan el comercio ilícito. Christos Harpantidis, director de Asuntos Corporativos del Grupo Philip Morris International, ha subrayado que las falsificaciones están respaldadas por "cadenas de suministro delictivas" y advirtió de la necesidad de una acción coordinada que incluya una aplicación más firme de la ley, cooperación público-privada y una regulación equilibrada.
Por su parte, Massimo Andolina, presidente de la región de Europa de Philip Morris International, ha instado a los países con altas cargas fiscales, como Francia y Países Bajos, a establecer marcos normativos estables y predecibles. El estudio también recuerda que la cadena de valor del tabaco y la nicotina en Europa da empleo a más de 2,1 millones de personas y genera 224.000 millones de euros, el equivalente a la decimoséptima economía más grande de la Unión Europea.
