Más de 60 países, entre ellos España, y la Unión Europea han condenado los ataques persistentes contra la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL). La declaración también menciona "recientes ataques graves que costaron la vida a tres cascos azules indonesios", una "inaceptable conducta agresiva hacia el personal y los mandos de la FINUL". Entre los firmantes se encuentran Alemania, Brasil, Canadá, China, Pakistán, Turquía, Reino Unido y Rusia.
El comunicado subraya la preocupación por la escalada de tensión en el Líbano desde marzo de 2026, que afecta a la seguridad del personal de mantenimiento de la paz. Además de condenar los ataques que también han herido a cascos azules de Francia, Ghana, Indonesia, Nepal y Polonia, se advierte de que dichos incidentes "pueden constituir crímenes de guerra". Se insta a Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad a reforzar la protección del personal de paz.
El comunicado internacional destaca la preocupación por el aumento de las tensiones en Líbano y la seguridad de las fuerzas de mantenimiento de la paz
Los países firmantes piden a Naciones Unidas investigar todos los ataques contra el personal de manera exhaustiva y transparente, manteniendo informados a los países aportantes. "Los responsables de estos ataques deben rendir cuentas", exigen, reafirmando su apoyo a la fuerza de paz y su mandato. El comunicado señala que, en días recientes, uno de los militares indonesios falleció por un proyectil disparado por un tanque de las Fuerzas de Defensa de Israel, mientras que otros dos murieron por un explosivo que, según la ONU, podría haber sido colocado por Hezbolá.
Asimismo, los firmantes rinden homenaje al personal de mantenimiento de la paz de la ONU y agradecen a los países que aportan tropas.
En cuanto al contexto humanitario en Líbano, los países y la UE expresan su preocupación por las víctimas civiles, la destrucción de infraestructuras y el desplazamiento masivo de más de un millón de personas. Instan a las partes a retomar el acuerdo de cese de hostilidades de 2024 y respetar la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU. Hacen un llamado al cese de las hostilidades, a la reducción de tensión y al regreso a las negociaciones.
Finalmente, reiteran su compromiso con la soberanía y unidad de Líbano, que sufre una invasión por parte de Israel, el cual planea establecer una zona de seguridad hasta el río Litani, destruyendo aldeas fronterizas según el "modelo de Gaza", en palabras del ministro de Defensa israelí, Israel Katz.
