El exvicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, ha revelado este lunes cómo él y su partido, Podemos, habrían engañado al PNV y a Ciudadanos para lograr el apoyo a la moción de censura que permitió que el presidente Pedro Sánchez asumiera el cargo en 2018. Según Iglesias, la estrategia era presentar la moción como instrumental para convocar elecciones, aunque Sánchez no realizara gestiones previas para solicitar apoyos.
Durante una intervención en 'Las mañanas de RNE', recogida por Europa Press, Iglesias explicó que cuando Sánchez se convirtió en presidente del Gobierno, no había negociado con otras fuerzas políticas para consolidar su posición. "Si hubiera tenido que negociar, no habría podido entregar lo que le hubieran pedido al PNV o Junts", afirmó. La maniobra consistía, según él, en convencer a los nacionalistas vascos, que recientemente habían aprobado los presupuestos de Mariano Rajoy, de que apoyar la moción era en su propio interés.
La estrategia de Iglesias se basó en convencer a otros partidos de que la moción de censura era una medida transitoria para convocar elecciones
Iglesias también mencionó que mantuvo conversaciones con Marta Pascal, del PDeCAT, para asegurar la adhesión del entorno del expresidente catalán, Carles Puigdemont, a una operación política que podía no convenir al independentismo catalán debido al costo político que implicaba.
Además, para persuadir al PNV, Iglesias relató que previamente dialogó con Albert Rivera, líder de Ciudadanos, sugiriéndole la posibilidad de que, tras unas hipotéticas elecciones, Ciudadanos obtuviera más escaños que el PP, y que Podemos superaría al PSOE. Aunque Rivera votó finalmente en contra de la moción, esta maniobra buscaba sembrar dudas sobre las preferencias políticas. Posteriormente, Iglesias advirtió a Andoni Ortuzar, presidente del PNV en ese momento, sobre el riesgo electoral de seguir apoyando al PP tras la sentencia del caso 'Gürtel'.
Para Iglesias, el éxito de aquella moción de censura representó una jugada estratégica única que contribuyó, según él, a debilitar el "sistema político del 78" tras la llegada de Sánchez a la presidencia del Gobierno.
