El Parlamento Europeo ha tomado una decisión sin precedentes al acordar este miércoles, con una diferencia de apenas diez votos, denunciar el acuerdo UE-Mercosur ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Este paso plantea dudas sobre la compatibilidad del acuerdo con el Derecho comunitario, suspendiendo en la práctica el proceso de ratificación del pacto. Sin embargo, su aplicación provisional sigue dependiendo de la Comisión Europea.
La iniciativa europea divide opiniones
La propuesta de solicitar un dictamen jurídico al Alto Tribunal europeo fue promovida por la izquierda europea y consiguió salir adelante con 334 votos a favor, frente a 324 en contra y 11 abstenciones. Por otro lado, una segunda iniciativa similar, apoyada por el grupo ultraderechista Patriotas por Europa, fue rechazada contundentemente al obtener solo 225 votos a favor, 402 en contra y 13 abstenciones.
A ojos de Bruselas, la motivación de la Eurocámara para acudir al TJUE «no está justificada»
El portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, expresó en rueda de prensa que la Comisión Europea considera que la motivación del Parlamento Europeo para esta acción legal carece de fundamento. De acuerdo con Gill, se han implementado desde Bruselas medidas para abordar las preocupaciones y dudas presentadas por los eurodiputados.
Una respuesta mesurada de la Comisión Europea
Tras el voto, la Comisión Europea, cuyo respaldo al pacto fue reafirmado recientemente por su presidenta Ursula von der Leyen durante un viaje a Paraguay, mostró prudencia en su reacción. Von der Leyen había calificado el momento como «histórico». Frente al revés parlamentario, la Comisión anunció que lamenta la decisión y evaluará la situación antes de ofrecer un pronunciamiento más detallado.
