Aránzazu Figueroa, nueva secretaria general de las Juventudes Socialistas de España, ha criticado con dureza a la derecha durante su discurso de clausura en el acto que la consagró como líder de la organización juvenil del PSOE. Figueroa, quien se convierte en la primera mujer en ocupar este cargo al suceder al valenciano Víctor Camino, acusó a la derecha de ser "herederos del franquismo" y los calificó de "pijos de salón".
En su intervención, Figueroa afirmó: "Somos el legado de la España que se levantó contra el fascismo opresor, que arriesgó y perdió la vida para devolvernos la igualdad y la libertad. Hoy no nos rendimos ante los poderes que quieren devolvernos a una España en blanco y negro. Somos la izquierda, somos más y somos mejores porque ellos no son ni más ni menos que los herederos del franquismo".
Figueroa ha acusado a la derecha de ser "pijos de salón" que desean una juventud "resignada, callada y obediente"
La secretaria general también denunció la especulación con la vivienda y señaló que hay quienes "explotan al inmigrante en el campo" mientras luego los critican públicamente. Asimismo, arremetió contra aquellos que justifican guerras ilegales y abandonaron a los ancianos en residencias, tildándolos de "patriotas de pacotilla".
El 27º Congreso Federal de Juventudes Socialistas concluyó con la aprobación de diversas propuestas, entre ellas medidas para frenar la especulación en el mercado del alquiler. Se propone limitar los precios según la superficie útil de las viviendas y evitar que el alquiler por habitaciones supere ciertos límites. También se acordó modificar el sistema de IRPF para aumentar la progresividad fiscal en los tramos altos y endurecer la tributación sobre grandes patrimonios.
Además, el Congreso reafirmó su compromiso con la reducción de la edad de voto a los 16 años, argumentando que muchos jóvenes ya asumen responsabilidades que justifican su participación en decisiones colectivas. También se aprobó una iniciativa para proteger a menores de contenidos digitales nocivos, abordando temas como la violencia de género digital y los trastornos alimentarios.
Finalmente, se acordó prohibir la pornografía al considerarla una industria que explota y mercantiliza los cuerpos de las mujeres, perpetuando desigualdades y violencia.
