El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) ha informado que el brote de ébola en la provincia de Ituri ha dejado hasta el momento 671 casos sospechosos y 160 muertes sospechosas, de las cuales 64 casos y seis muertes han sido confirmados mediante pruebas de laboratorio. Esta información fue publicada por el Ministerio de Sanidad congoleño a través de sus redes sociales.
La zona más afectada es Mongbwalu, en Ituri, con 317 casos sospechosos, entre los cuales 13 han sido confirmados, y 80 muertes sospechosas. Le sigue Rwampara, donde se han registrado 179 casos, 24 de ellos confirmados, y 44 muertes sospechosas. En total, en estas dos áreas se han identificado 800 contactos relacionados con el brote.
Según el ministerio, se han registrado además 125 casos sospechosos en Bunia –con once confirmados– y presencia de casos en Nyankunda y Bambu, también en Ituri. En Kivu Norte, donde se encuentra la ciudad de Goma y que está parcialmente bajo control del grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), se han reportado casos en Katwa y Butembo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado una emergencia internacional por este brote debido al riesgo de propagación, exacerbado por el desplazamiento de población en la zona y la falta de vacunas para la cepa Bundibugyo
En las últimas 24 horas, se han confirmado trece nuevos casos, doce de ellos en Ituri y uno en Kivu Norte. Afortunadamente, no se han producido nuevas muertes confirmadas en este periodo. Hasta ahora, 160 pacientes han sido dados de alta tras superar la enfermedad.
La OMS advierte que el virus del ébola tiene una media de letalidad del 50%. Los primeros síntomas pueden presentarse de manera abrupta, incluyendo fiebre y malestar general, seguidos de vómitos, diarrea y otros signos graves.
La RDC, que a finales de 2025 había declarado el fin de un brote en Kasai, es conocida por su experiencia en la gestión del ébola, habiendo enfrentado más de una docena de brotes desde que la enfermedad se identificó en el país en 1976.
