La Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional gestionó en 2025 un total de 162 alertas de suicidio remitidas desde plataformas digitales, de las cuales 23 correspondían a menores de edad. Esta cifra es similar a la acumulada en los tres años anteriores, según ha comunicado la Sección de Redes de la Unidad. "El 95% de estos casos son reales y requieren una reacción inmediata para prestar auxilio y asistencia policial no terapéutica", han señalado a Europa Press.
La intervención de la Policía Nacional ha sido crucial en casos como el de un 'groomer' detenido en Madrid por ciberacoso sexual a al menos cinco menores en Toledo. La investigación se inició tras un aviso desde TikTok, donde una niña de 14 años anunció en un directo su deseo de acabar con su vida.
En 2025 se multiplicaron las alertas, lo que debe llevarnos a abrir una reflexión sobre el incremento de conductas autolíticas anunciadas en redes sociales.
Durante el primer trimestre de 2026, la Unidad Central de Ciberdelincuencia ha contabilizado ya 53 avisos. En comparación, en 2024 hubo 61 casos, en 2023 fueron 56 y en 2022, 62. Detrás de estos avisos suelen encontrarse problemas de salud mental, acoso sexual, 'bullying' o extorsión.
Las plataformas digitales utilizan algoritmos para detectar palabras clave y alertar a las autoridades sobre posibles conductas suicidas, según explican desde la Unidad, la cual atiende estas emergencias desde 2018, año en que solo se registraron cuatro casos. El protocolo incluye la movilización de un coche patrulla para localizar al individuo en peligro y, si se trata de un menor, se informa a los padres.
Las alertas llegan a la Policía mediante algoritmos o denuncias de usuarios de redes sociales y se canalizan a través de la División de Cooperación Internacional, ya que muchas plataformas digitales están domiciliadas fuera de España. Interpol también suele colaborar en estos casos. Un ejemplo destacado fue el aviso sobre una madre que anunció autolesiones en una plataforma, lo que permitió el traslado oportuno a un centro hospitalario de ella y su hijo menor de diez años.
"Las redes sociales han cambiado los comportamientos, pero nuestra experiencia nos dice que la mayoría de personas buscan auxilio cuando anuncian su voluntad de autolesionarse", destacan desde la Policía. En muchos casos de menores, los padres confirman a los agentes que sus hijos estaban ya en tratamiento médico.
