El alcalde de Donostia-San Sebastián, Jon Insausti del Partido Nacionalista Vasco (PNV), ha instado a evitar la politización del sinhogarismo, destacando el modelo de acogida, acompañamiento y seguimiento sólido que se ha desarrollado en la ciudad durante décadas. Este modelo ha consolidado un sistema ordenado y seguro, motivo por el cual no se han autorizado las cenas solidarias en la calle. Insausti hizo estas declaraciones en una entrevista con Onda Vasca, recogida por Europa Press.
Insausti subrayó que la solución al sinhogarismo reside en las políticas concretas que puede ofrecer la administración. Destacó que Donostia no puede enfrentar este problema de manera aislada, y que la solidaridad no es exclusiva de San Sebastián. En este sentido, recordó que a principios de septiembre convocó a los municipios vecinos para desarrollar una estrategia común. "Donostia puede aportar en este puzle, pero no somos todas las fichas del puzle", afirmó.
El alcalde también ha solicitado rebajar la tensión con el colectivo KAS - Kaleko Afari Solidarioak. Tras una reunión respetuosa de dos horas con sus representantes, señaló que ambos buscan la misma solución: eliminar la necesidad de cenas solidarias en la calle y encontrar una solución concreta. "Podemos discutir si el modelo es adecuado o no, pero esa es la discusión", señaló Insausti, destacando que la solución son medidas concretas propuestas por la administración.
Insausti insiste en que el debate debe centrarse en la efectividad de los modelos propuestos para abordar el sinhogarismo, evitando su politización
Como ejemplo del modelo de asistencia en San Sebastián, Insausti mencionó el desalojo de un pabellón en Martutene, donde residían un centenar de personas. En nueve meses, la ciudad transformó un recurso de servicios sociales de forma permanente, ofreciendo un itinerario social y laboral personalizado para cada persona.
Insausti advirtió sobre las consecuencias de la no inclusión, señalando que países como Alemania, Francia y Reino Unido han visto cómo aumenta el poder de la extrema derecha por no abordar adecuadamente los procesos de exclusión. Preguntado por los desalojos de locales y pabellones ocupados, enfatizó que la seguridad no debe limitarse a la actuación policial, sino incluir acciones concretas de la Guardia Municipal y la Ertzaintza.
En cuanto al turismo, el alcalde reconoció que la Semana Grande es un gran reclamo, especialmente por el Concurso Internacional de Fuegos Artificiales, pero insistió en la necesidad de gestionar el atractivo de la ciudad sin perder su identidad. San Sebastián, según Insausti, debe prosperar sin renunciar a su esencia, implementando medidas como la limitación de la apertura de hoteles y viviendas de uso turístico y restricciones a las visitas guiadas.
Sobre el Mundial de Fútbol de 2030, Insausti defendió una postura de cautela respecto a las conversaciones con la FIFA, subrayando las líneas rojas establecidas por la ciudad. "Si viene el Mundial, tiene que ser a la Donostiarra", afirmó, destacando la necesidad de avanzar con ambición, pero con condiciones.
