La Unión de Empresas Siderúrgicas (Unesid) ha advertido sobre el "fuerte deterioro" en los costes energéticos que enfrenta el sector siderúrgico español. Ante esta situación, la organización ha solicitado un plan de emergencia para sostener la actividad industrial en 2026 y proporcionar certidumbre sobre las condiciones energéticas para 2027.
De acuerdo con estimaciones provisionales de Unesid, el sobrecoste energético que soportará la industria siderúrgica entre marzo y diciembre de 2026 ascenderá a unos 658 millones de euros, siendo aproximadamente 452 millones de euros para el periodo de septiembre a diciembre. El impacto por vectores energéticos se divide en 403 millones de euros en electricidad y 255 millones en gas.
La entidad ha señalado que ha habido un "deterioro especialmente" pronunciado en los últimos meses. En julio, el precio medio del mercado eléctrico alcanzó los 104,75 euros por megavatio hora (MWh), lo que representa un aumento del 50,5% en comparación con junio. Por su parte, el precio promedio del gas Mibgas se situó cerca de los 55,5 euros por MWh, un incremento del 23,5%.
Las proyecciones para el cuarto trimestre de 2026 colocan el precio de la electricidad en torno a los 143 euros por MWh y el del gas natural cerca de 76 euros por MWh. La directora general de Unesid, Carola Hermoso, ha señalado que la industria siderúrgica "no puede absorber indefinidamente unos costes energéticos que deterioran su capacidad para producir, invertir y competir". Asimismo, ha enfatizado que la situación actual requiere medidas urgentes y decisiones estructurales para garantizar a las empresas españolas una energía estable, previsible y competitiva.
La presión sobre los costes está afectando ya a la actividad de las empresas siderúrgicas
Unesid ha indicado que los servicios de ajuste suponen un serio problema para las empresas, con un coste estimado alrededor de 20 euros por MWh en 2026, lo que coloca a la siderurgia española en una posición desfavorable frente a otros países europeos. Además, esta presión ha llevado a las empresas a detener la producción durante las horas en las que el precio de la electricidad es más alto, lo cual podría aumentar si los precios actuales se mantienen.
La organización sostiene que es "necesario" un plan de choque que se aplique inmediatamente en 2026 y garantice continuidad en 2027. Unesid sugiere que se eleve la dotación de compensación de costes indirectos de CO2 a al menos 1.000 millones de euros para 2026, conforme al máximo permitido por la normativa europea, y que se defina la dotación para 2027. Esta medida ayudaría a reducir el coste comparativo que enfrenta la siderurgia española frente a sus competidores europeos, preservando así la competitividad de un sector orientado significativamente a la exportación, dado que el 70% de la producción se destina a mercados exteriores, principalmente en la Unión Europea.
Finalmente, Unesid ha solicitado consolidar la reducción del 80% de los peajes eléctricos para la industria electrointensiva y que, mientras los costes de los servicios de ajuste sean elevados, se integren en los peajes para beneficiarse de esta reducción. También proponen mecanismos "excepcionales" que limiten temporalmente la influencia del precio del gas en la electricidad, tomando como ejemplo la excepción ibérica u otras alternativas de mitigación.
