Irune Berasaluze, portavoz de la Diputación Foral de Guipúzcoa, ha calificado la muerte de un ciudadano en Hondarribia como "un fracaso" que interpela tanto a las instituciones como a la sociedad en su conjunto. El incidente, ocurrido el pasado lunes, involucró un disparo mortal de un agente de la Policía Local tras un intento de agresión con arma blanca a un agente de la Ertzaintza.
Berasaluze expresó su profundo pesar por el fallecimiento de la víctima, identificada como una persona de origen senegalés que estaba recibiendo asistencia de los servicios sociales. Según la portavoz, "parece ser que era una persona que estaba siendo atendida desde los servicios sociales", y señaló que situaciones como esta demandan una reflexión conjunta de toda la sociedad.
Las situaciones de marginalidad y vulnerabilidad pueden llevar a resultados trágicos si no se abordan adecuadamente
El suceso está siendo investigado por la Ertzaintza, de acuerdo con Berasaluze, quien espera que se aclaren las intervenciones de la Policía Municipal y la Ertzaintza, dado el peligro que también parecía representar para otras personas en Hondarribia.
La portavoz indicó que el Ayuntamiento de Hondarribia solicitó ayuda respecto a este caso, aunque no está claro hasta qué punto la Diputación intervino desde el principio. Berasaluze coincidió con el alcalde de Hondarribia, Igor Enparan, en que acontecimientos de esta naturaleza representan un fracaso no solo institucional, sino colectivo.
Concluyó subrayando que la sociedad enfrenta un reto importante para prevenir situaciones de marginalidad y vulnerabilidad, que pueden derivar en circunstancias como la vivida, especialmente cuando están presentes enfermedades mentales o condiciones que conducen a la vida en la calle.
