El consejero de Seguridad del Gobierno Vasco, Bingen Zupiria, defendió la actuación de la Ertzaintza durante los incidentes ocurridos el pasado 19 de julio en el parque de Doña Casilda en Bilbao, coincidiendo con la final del Mundial de Fútbol. Según afirmó, el cuerpo policial actuó con rapidez y eficiencia para controlar los disturbios, y no tenía constancia previa de llamamientos para boicotear el visionado del partido.
Durante su comparecencia en la comisión de Instituciones, Gobernanza Pública y Seguridad del Parlamento Vasco, Zupiria explicó que el dispositivo de seguridad, especialmente complejo en Bilbao, movilizó a un gran número de efectivos. La planificación comenzó desde el mediodía, coincidiendo con el montaje de la pantalla gigante organizada por el PP en el mencionado parque.
Zupiria destacó que, aunque no hubo alertas específicas de boicot, sí se detectaron en redes sociales iniciativas promoviendo la presencia en el evento de la Euskal Selekzioa, incluyendo a organizaciones como Herri Norte y Ernai. A su juicio, la presencia policial fue suficiente para prevenir y gestionar los incidentes, permitiendo que las celebraciones transcurrieran sin mayores complicaciones.
La actuación de la Ertzaintza permitió que el visionado del partido y las celebraciones se desarrollaran sin sucesos reseñables
El consejero también remarcó que la vigilancia de instalaciones privadas es responsabilidad del organizador del evento. Según los datos aportados, se registraron 49 incidentes, con 76 personas identificadas, 26 denuncias presentadas y seis detenciones efectuadas.
Las críticas no faltaron. Ainhoa Domaica, parlamentaria del PP, acusó a Zupiria de diseñar un dispositivo con mínima intervención policial, para contentar a EH Bildu y a grupos radicales. Asimismo, Amaia Martínez de Vox criticó la tardanza en la actuación policial, afirmando que los agentes intervinieron cuando el daño ya estaba causado.
Por otro lado, el parlamentario de EH Bildu, Gorka Ortiz de Guinea, denunció lo que consideró un intento constante de construir un relato de conflicto permanente en las calles, mientras que Estíbaliz Canto, del PSE, condenó enérgicamente los altercados y abogó por desvincular el deporte de los discursos de intolerancia. Por su parte, Jon Andoni Atutxa del PNV, defendió el dispositivo de seguridad y condenó cualquier intento de impedir la libre expresión de los aficionados.
