Economía

El Ibex 35 ha cerrado la sesión de este jueves con una caída del 2,27%, situándose en 16.905,90 puntos, en un contexto marcado por la intensificación de las tensiones en la guerra de Irán. Este descenso se relaciona con el impacto del incremento del precio del crudo y del gas en la inflación, además de la cautela en las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y del Banco Central Europeo (BCE). El epicentro de la tensión vuelve a ser Oriente Próximo, luego de que Irán atacara un complejo de gas natural licuado en Ras Lafan, Catar, en represalia por el bombardeo de Israel al yacimiento de gas South Pars. En respuesta, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió el miércoles que «Israel no volverá a atacar el campo de gas South Pars», mientras que advirtió con duras represalias si Irán ataca de nuevo a un país inocente. Las repercusiones en el mercado energético se han palpado inmediatamente. El Brent, referencia europea, subió un 2,86% alcanzando 109,69 dólares al cierre de las bolsas europeas, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, aumentó un 2,39%, cerrando en 98,75 dólares. En cuanto al gas natural, el contrato TTF negociado en Países Bajos subió 13,87%, cerrando en 62,242 euros por megavatio hora. El BCE decidió mantener inalterados los tipos de interés, conservando la tasa de depósito (DFR) en 2%, la tasa de refinanciación (MRO) en 2,15% y la facilidad marginal de préstamo (MLF) en 2,40%. Esta decisión sigue la línea adoptada por la Fed, cuyos tipos también se mantuvieron sin cambios tras el cierre del mercado europeo del miércoles. Jerome Powell, presidente de la Fed, subrayó que el curso del conflicto en Irán será clave para entender el impacto en la inflación, aunque…
La reciente decisión de la Justicia estadounidense de suspender la orden de descubrimiento de pruebas ha generado un notable interés. Esta medida habría permitido a los afectados por la nacionalización de la petrolera YPF solicitar información sobre activos embargables del Estado argentino, incluidas sus reservas de oro. Ahora, los titulares de la sentencia de 2023 que se les reconoce una indemnización de 16.100 millones de dólares (14.009 millones de euros) deberán esperar a que un tribunal federal revise el caso. En septiembre de 2023, la jueza de distrito Loretta Preska había dictaminado que los derechos de los demandantes fueron lesionados por la nacionalización y ordenó a Argentina depositar en una cuenta segura el 51% de las acciones que posee en YPF. Sin embargo, el gobierno de Buenos Aires argumentó que Preska no tiene la jurisdicción, sosteniendo que dicha competencia recae sobre la Justicia argentina. El presidente de Argentina, Javier Milei, ha descrito la decisión como un «hito histórico» para el país , subrayando el «enorme coste económico, jurídico y reputacional» que este conflicto ha supuesto. Además, Milei destacó que «la resolución refleja también el reconocimiento por parte de la Justicia de Estados Unidos de los sólidos fundamentos que sustentan la posición argentina». YPF fue nacionalizada en 2012 durante el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner mediante una ley que dio al Estado el control del 51% de la petrolera, anteriormente en manos españolas a través de Repsol. El conflicto legal comenzó en 2015, cuando los fondos Burford Capital y Eton Park presentaron una demanda tras adquirir los derechos de litigio de Petersen Energía y Petersen Energía Inversora. Estas compañías, parte del grupo argentino Petersen, estaban constituidas en España y poseían un 25% del capital social de YPF al momento de la nacionalización. Reclaman compensaciones, alegando que Argentina debió lanzar una…
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha revelado que el Gobierno estadounidense está considerando la posibilidad de eliminar las sanciones sobre el petróleo iraní que ya se encuentra a bordo de buques. Esta medida involucraría alrededor de 140 millones de barriles, con el objetivo de enfrentar la crisis energética provocada por la escalada de precios tras ataques a la infraestructura en Oriente Próximo. «En los próximos días podríamos levantar las sanciones al petróleo iraní que se encuentra en alta mar. Son unos 140 millones de barriles, así que, dependiendo de cómo se calcule, eso representa entre diez días y dos semanas de suministro que los iraníes habían estado extrayendo», declaró Bessent en una entrevista con Fox Business. Para el secretario, esta acción busca «utilizar los barriles iraníes contra Irán», replicando la decisión tomada previamente con el petróleo ruso, pretendiendo así introducir más barriles en el mercado mundial y moderar los precios «durante los próximos diez o 14 días». Los barriles iraníes tenían como destino China, por lo que el levantamiento de sanciones podría ayudar a otros mercados, según el funcionario estadounidense Además de las eventuales sanciones, la Administración Trump considera liberar «unilateralmente» parte de sus reservas estratégicas de petróleo para aliviar las tensiones del mercado. Esta liberación se sumaría a los 172 millones de barriles ya puestos en el mercado en coordinación con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), alcanzando un total de 400 millones de barriles. Bessent ha instado a los aliados internacionales a formar una coalición para reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta crítica por donde transitaba hasta una quinta parte del petróleo mundial antes de la emergencia en Irán. Esta iniciativa se añade a la reciente suspensión por 60 días de la ‘Ley Jones’, la cual restringe el transporte de mercancías entre…
La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha publicado el último de los tres trabajos que delinean las directrices fundamentales para una reforma fiscal en España. Esta propuesta, elaborada por el economista Ignacio Zubiri de la Universidad del País Vasco, sugiere una serie de cambios significativos en el sistema tributario del país. En el ámbito del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), Fedea propone eliminar el carácter dual del impuesto, que distingue entre rentas del capital y del trabajo, así como simplificar su estructura suprimiendo diversas reducciones y exenciones fiscales. Además, recalcan la necesidad de corregir los efectos de la inflación sobre la escala gravamen y el cálculo de plusvalías. Zubiri también aborda el Impuesto de Sociedades, aconsejando la eliminación de incentivos al I+D y se sugiere revisar el régimen de tributación de grupos consolidados. Además, propone establecer un tipo mínimo efectivo sobre el resultado contable. Para el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), se recomienda reducir exenciones y tipos reducidos y eliminar sistemas simplificados. En relación al Impuesto sobre el Patrimonio, Zubiri sugiere revisar las exenciones, especialmente de la empresa familiar, mejorar la valoración de inmuebles y aumentar el mínimo exento. El autor resalta la necesidad de impulsar un proceso de consolidación fiscal para reducir la deuda acumulada tras la Gran Recesión y la crisis del Covid Zubiri considera que el sistema público de pensiones es sostenible y debería ser prioritario si surge un conflicto con respecto a un aumento en el gasto en defensa. Finalmente, en su análisis sobre la política tributaria reciente, Zubiri destaca la falta de coherencia y critica el «populismo» de medidas específicas, como los impuestos sobre la banca y las energéticas. Aunque no identifica un incremento sistemático en los tipos efectivos de gravamen, atribuye la subida en la presión fiscal…
El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener los tipos de interés sin cambios, una decisión que se produce en medio de la creciente incertidumbre sobre el impacto del conflicto en Oriente Próximo en la inflación. De esta manera, la tasa de depósito (DFR) se mantiene en el 2%, la de operaciones principales de refinanciación (MRO) en el 2,15% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) en el 2,40%. Tal y como destaca el propio BCE en su comunicado, la guerra en Oriente Próximo ha creado riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico , lo que aumenta significativamente la incertidumbre sobre el panorama económico. Este contexto ha llevado al Consejo de Gobierno del BCE a optar por la cautela y mantener una postura de observación tras detener en junio de 2025 el ciclo de flexibilización, mediante el cual se redujo el precio del dinero en 200 puntos básicos a través de ocho ajustes a la baja, los siete últimos de forma consecutiva. Antes de los recientes conflictos, la tasa de inflación interanual de la eurozona había alcanzado el 1,9% el pasado mes de febrero, experimentando una aceleración de dos décimas respecto al 1,7% registrado en enero de 2026. Los mercados esperaban la actual decisión del BCE de continuar esperando, dado el complejo escenario económico actual.
Las recientes proyecciones del Banco Central Europeo (BCE) han reflejado un ajuste significativo en sus expectativas económicas debido al impacto de los primeros días del conflicto en Oriente Próximo. Estos ajustes prevén una subida de la inflación superior a lo previsto, además de anticipar un menor crecimiento del PIB en la zona euro, en comparación con estimaciones anteriores. Según los datos del BCE, la tasa de inflación en la eurozona se situará, en promedio, en el 2,6% para 2026, una revisión al alza respecto al 1,9% del pronóstico anterior. En 2028, se espera que la inflación sea del 2,1%, excediendo la previsión previa del 2%. Esta revisión se debe principalmente al alza en los precios de la energía como consecuencia de la guerra en Oriente Próximo , según detalla el instituto emisor. En términos de crecimiento económico, el BCE ha ajustado sus expectativas, proyectando que la expansión del PIB será de un promedio del 0,9% en 2026, ajustándose tres décimas a la baja respecto de las previsiones anteriores. Para 2027 y 2028, se espera un crecimiento del 1,3% y 1,4% respectivamente, lo que indica una tendencia menos optimista que la anticipada previamente. Los analistas del BCE han evaluado también cómo la situación en Oriente Próximo podría influir en la economía de la eurozona bajo escenarios alternativos. Un desabastecimiento prolongado de petróleo y gas llevaría a una mayor inflación y a un menor crecimiento de lo proyectado en el escenario de referencia. Esta situación podría intensificar los efectos indirectos y de segunda ronda de una perturbación energética más grave. A pesar de estos desafíos, el BCE subraya que la solidez de los balances del sector privado, junto con el gasto público en defensa e infraestructuras y un bajo nivel de desempleo, podrían servir como soportes para el crecimiento en el futuro.…
El precio del diésel ha alcanzado un nuevo máximo, superando los dos euros por litro en el 6% de los surtidores de las grandes cadenas de gasolineras, revela un reciente estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Este análisis, realizado en más de 12,000 estaciones de servicio, pone de manifiesto un encarecimiento del 31% en el diésel y del 19% en la gasolina desde el inicio del conflicto en Oriente Medio. Entre las gasolineras con más surtidores donde el diésel supera los dos euros por litro, destacan las estaciones de Petronor (Repsol), con un 10%, y las de Agla, Campsa (Repsol), Moeve y Repsol, con un 8%. Asimismo, el informe de la OCU también identifica una decena de estaciones donde la gasolina 95 alcanza o supera estos precios. La diferencia de coste entre estaciones ‘low cost’ y grandes cadenas se ha reducido del 20% al 15%, aunque sigue ofreciendo ahorros notables con precios hasta 24 céntimos por litro más bajos en diésel y 22 céntimos por litro más bajos en gasolina. En el ranking de las cadenas más baratas, Alcampo y Tamoil han irrumpido entre las cinco primeras, acompañando a Bonarea, GM Oil y Plenergy. Por el contrario, Valcarce, Repsol y Petronor se sitúan entre las más caras. Llenar un depósito de 50 litros en estas últimas puede suponer un incremento de alrededor de 11 euros para el diésel y 10 euros para la gasolina en comparación con las opciones más económicas. OCU advierte que estas subidas de los carburantes podrían ir acompañadas de incrementos en las facturas del gas y la electricidad, lo que podría afectar significativamente el presupuesto de los hogares españoles. La organización de consumidores ha instado al Gobierno a considerar una reducción del IVA en estos servicios, al menos mientras dure el conflicto en…
La campaña de Semana Santa se perfila prometedora al generar un total de 164.160 contratos, lo que supone un incremento del 12,1% en comparación con el año 2025, según el informe más reciente de Randstad. Este aumento está impulsado principalmente por el sector de la hostelería, que lidera la creación de empleo en esta temporada. En concreto, la hostelería cerrará 142.300 contrataciones, representando un aumento del 13,7% respecto al año anterior y abarcando cerca del 87% del total de contrataciones para este periodo. El sector del transporte y la logística también experimentará un crecimiento con la generación de 12.710 contratos, lo que representa un aumento del 3,7% y el 8% del total. Por otra parte, el sector del entretenimiento añadirá 9.150 contratos, un 1,1% más, cubriendo el 5% de las vacantes proyectadas para 2026. Las empresas afrontan esta campaña con previsiones de actividad positivas, lo que se traduce en un incremento de la contratación para dar respuesta al aumento de la demanda de servicios durante estas semanas , ha afirmado Andrés Menéndez, director general de Randstad Trabajo Temporal e Inhouse de Randstad España. Concentración regional de contratos En términos geográficos, Andalucía encabeza la creación de empleo, con una previsión de 29.255 contratos, lo que supone un incremento del 8,5% respecto al año anterior y el 18% de toda la contratación nacional. Le siguen Cataluña, con 25.375 contratos (+12%), la Comunidad de Madrid con 22.510, y la Comunidad Valenciana, que alcanzará 16.795 contratos con un incremento del 11,4%. En conjunto, estas regiones concentran casi seis de cada diez contratos en el país. De cara a 2026, uno de los principales retos del sector será atraer y retener talento en un contexto de alta demanda y fuerte competencia entre empresas turísticas y de servicios , lo que resalta la importancia de gestionar…
La Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo ha adoptado su posición hacia el acuerdo comercial entre Washington y Bruselas, destinado a limitar los aranceles que Estados Unidos impone sobre importaciones europeas. Este desarrollo representa el primer paso hacia la aprobación del pacto por parte del Parlamento Europeo, aunque se encuentra condicionado a la ausencia de nuevos intentos de coerción desde la Casa Blanca. El presidente de la comisión parlamentaria y ponente del informe, el socialista alemán Bern Lange, comunicó a través de redes sociales que «no tomaremos ninguna decisión final hasta tener claridad». Este mensaje subraya la cautela con la que se procederá en este proceso. La votación contó con 29 votos a favor, 9 en contra y 1 abstención, lo que anticipa un debate más amplio en el pleno del Parlamento Europeo programado para la próxima semana. Destaca entre las enmiendas propuestas la inclusión de una cláusula de caducidad. Esta permitiría reintroducir medidas de represalia si, tras 18 meses, el acuerdo no se renueva. También se propone una salvaguarda para condicionar las medidas arancelarias de la UE a que Estados Unidos cumpla sus compromisos, evitando nuevas tensiones como la surgida en la crisis por Groenlandia. El acuerdo negociado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, implica que la Unión Europea no tome represalias comerciales a pesar del arancel del 15% sobre sus producciones. Como parte del compromiso, la UE también se ha comprometido a realizar importaciones energéticas de Estados Unidos valoradas en 750.000 millones de dólares y a invertir 600.000 millones de dólares adicionales en el país. Sin embargo, el techo del 15% para los gravámenes estadounidenses no cubre al acero europeo, que sigue afrontando un sobrecargo del 50% El resultado final del acuerdo negociado…
El Tesoro Público ha logrado colocar este jueves 5.550,81 millones de euros en una nueva subasta de bonos y obligaciones, moviéndose dentro del rango medio esperado. Esta operación se lleva a cabo elevando la rentabilidad en las tres referencias emitidas, según datos del Banco de España. Dicha subasta coincide con la primera reunión del Banco Central Europeo (BCE) tras el reciente conflicto en Oriente Medio. Pese a que los analistas prevén que el Consejo de Gobierno del BCE mantendrá los tipos de interés, no se descarta que en futuras reuniones puedan producirse aumentos. Este contexto está marcado por la escalada de precios de la electricidad y los carburantes debido al conflicto, lo que podría tener efectos de segunda ronda en otros productos y alejar aún más la inflación del objetivo del 2%. El Tesoro Público ha decidido aumentar la rentabilidad ofrecida a los inversores, quienes han mostrado un gran interés por los títulos de deuda española, con una demanda cercana a los 12.000 millones de euros, más del doble de lo finalmente colocado en los mercados. Concretamente, se han colocado 2.633,97 millones de euros en bonos a cinco años, superando ampliamente los 4.700 millones solicitados por los inversores, con un tipo de interés marginal que ha alcanzado el 2,943%, superior al 2,584% registrado en la emisión previa. En cuanto a las obligaciones a 10 años, pero con un valor residual de 7 años, se han vendido 945,91 millones de euros, en comparación con las peticiones que ascendieron a 2.772 millones. Aquí, la rentabilidad marginal se ha situado en el 3,087%, una vez más por encima del 2,727% de la subasta anterior. Finalmente, en las obligaciones a 10 años, se colocaron 1.970,93 millones de euros, también por debajo de los más de 4.400 millones demandados por los inversores, con el interés…