Tecnología

La empresa tecnológica ELCA, es una compañía independiente de Suiza especializada en servicios TI, con más de 50 años de experiencia en el sector. Uno de sus principales valores es la especialización de sus servicios, enfocados a cubrir necesidades tecnológicas de sus clientes, cada vez respecto a un mayor número de variables, desde estrategias digitales para negocios hasta seguridad informática. La propia evolución de la compañía y de su oferta de servicios, hace ver cómo se ha desarrollado el mundo tecnológico, qué tipo de necesidades son cada vez más importantes en las empresas que los contratan y, además, qué profesionales especializados son demandados con mayor urgencia. Especialización profesional en nuevas tecnologías Un reciente estudio de México sobre el Mercado Laboral de TI (Tecnologías de la Información), en base a datos ofrecidos en un análisis del portal EmpleosTI, indica que las ofertas de trabajo en este sector en el país crecieron en 2017 un 57,56% con respecto al mismo periodo anterior. También identifica los motivos por los que este crecimiento se está produciendo. Según el informe, distintos sectores desde el educativo hasta el gubernamental y, por descontado, el empresarial de forma general, han descubierto las ventajas de aprovechar las innovaciones tecnológicas aplicadas a sus funciones diarias. Esto motiva a contar con empresas especializadas como ELCA, para implementar estos servicios en la compañía o la institución correspondiente. De hecho, la empresa tecnológica realiza cada vez con mayor éxito procesos de transformación digital, que asientan las bases para este aprovechamiento de nuevas tecnologías y estrategias digitales. La propia evolución de la empresa los últimos años confirma este crecimiento general, tanto en diversos sectores profesionales, como también en distintos países. Su fundación se realizó en Suiza, donde cada vez ha ocupado un mayor número de sedes, desde Lausanne hasta Zurich y Génova. Posteriormente ha…
¿Cómo lo contaba en casa? Siempre recordaba sus inicios con nostalgia, cariño e ilusión. Tuvo que empezar a trabajar a los 12 años porque en su hogar no contaban con medios económicos suficientes. Comenzó desde cero. Las diez vacas y las siete hectáreas no daban para mucho en nuestra querida región, Castilla-La Mancha. Los recursos humanos, materiales e industriales eran prácticamente inexistentes en aquel momento. A pesar de todo, nunca desistió. Su pasión, su compromiso, su aversión al riesgo y su capacidad de crear e innovar tanto tecnológicamente como comercialmente le llevo a alcanzar el liderazgo en el mercado nacional de queso tradicional en 1978. Invirtió y reinvirtió todos los recursos que la compañía ponía en sus manos y, sobre todo, “disfrutó” de lo que hacían y de lo que estaba creando y desarrollando. Y lo más importante, se sentía realmente orgulloso del maravilloso producto que elaboraba, así como de sus orígenes. En los noventa entró un socio financiero en la compañía: Mercapital. ¿Qué tal fue la experiencia? Muy positiva. Como consecuencia de la desinversión de una parte de la familia, pensamos que el fondo de capital riesgo Mercapital podía ser un buen compañero de viaje durante esta transición, y así fue. Estuvo con nosotros cinco años. Nos ayudó mucho en nuestro planteamiento y desarrollo estratégico. Aprendimos a valorar riesgos asumibles y a potenciar nuestras inversiones. En la época de Mercapital se planteó la salida a Bolsa. ¿Sigue existiendo esa posibilidad? Es un planteamiento que no valoramos. Tenemos un proyecto de crecimiento orgánico, a través de innovación en nuevos desarrollos, conceptos y gamas de productos, e inorgánico, a través de adquisiciones nacionales e internacionales. Estamos valorando oportunidades de inversión en el mundo del queso. Es lo que entendemos y lo que nos apasiona y sabemos hacer. Tenemos vocación de crecimiento…
¿Sería mejor para Cataluña quedarse dentro de España? Tiene una entidad suficiente para vivir fuera y ser viable. Hay países independientes con un producto interior bruto (PIB) inferior al suyo. La cuestión es si sus habitantes vivirían mejor. Su PIB per cápita sería mayor dentro de España. La salida de Europa sería inmediata. Los costes de transición de la independencia serían muy elevados. Caerían el empleo, el PIB y la renta per cápita. Me preocupan los empresarios; sobre todo, los medianos y pequeños, los que no se mueven de allí. Pueden estar frenando inversiones por la incertidumbre. Lo que yo llamo costes de distracción (retrasos en la toma de decisiones por parte de Gobierno y empresarios por esperar a ver qué pasa), van a pasar factura. Por otro lado, España puede empezar a proyectar una imagen de que los problemas gordos los resolvemos de una manera lenta y torpona. Eso genera incomodidad. Ya me preocupaba desde el penúltimo referéndum. ¿Le parece España un proyecto atractivo? La tensión reformista no se ha mantenido, pero la recuperación ha sido bastante aceptable. Me llama favorablemente la atención la continuidad en el dinamismo exportador. Después de tres años de recuperación, las empresas no han vuelto a replegarse sobre España. Era lo que sucedía antes. Cuando la demanda nacional se recuperaba, regresaban. Ahora no. La exportación se ha incorporado como un activo de las empresas; sobre todo, de las medianas. Han diversificado lo que venden, y sus destinos. Cuando uno va fuera, ve que la calidad media del empresariado español está mejorando. Tenemos más de 3,1 millones de empresas. Los empresarios se están rejuveneciendo y su gestión está cada vez más profesionalizada. ¿Cómo ve la economía española? Estamos creciendo de un modo equilibrado. Se ha conseguido a pesar de estar un año con un gobierno…
El Brexit, Trump, el yihadismo... Está movidito el panorama. Con el Reino Unido hay una cierta inercia imperial. Todavía se creen que están en el imperio. Pero este es el siglo americano. Será el primer caso de la historia en el que una economía de mercado convive con una dictadura. Muchos esperan una crisis gravísima en China. En cuanto a Trump, tenemos demasiadas tentaciones de soltar a las plañideras. Ya veremos qué pasa. El 90% de lo que sabemos de Trump nos ha llegado por los medios, que no le tienen mucho aprecio. Tampoco sabíamos nada de Obama y se le dio el Premio Nobel. Hay un cierto sesgo en la prensa internacional. La llegada de Trump parece un hecho sin precedentes. Me recuerda un poco al modo en el que la prensa internacional recibió a Reagan. Se le tachaba de belicista y nos sacó de la Guerra Fría sin un muerto. Hay que esperar. Lo más diferente a un gobernante es ese mismo gobernante un mes antes de tomar posesión de su cargo. ¿Le inquieta algo especialmente? Lo más grave es la amenaza proteccionista. Si alguien lo piensa un poco, no tiene sentido. ¿Alguien en su sano juicio cree que General Motors o Ford están produciendo en México porque alguien les ha puesto una pistola en el pecho? Lo hacen porque les interesa. Fabricar el iPhone en China sale veinte veces más barato. El protegernos nosotros y atacar a ellos siempre beneficia electoralmente. No cabe duda de que Trump es rupturista. Pero le ha votado la mitad del país. Por algo habrá sido. También me han dicho desde el principio que está formando un equipo de Gobierno sensacional. Los militares son de primerísimo nivel y cuenta con personas como el presidente de Exxon, al que todos consideran como el…
Cumplidos sus 65 años, ¿ha pensado en jubilarse, o usted es de los que nunca lo hará? Si la salud física y mental me acompañan, seguiré haciendo las cosas que aún hago bien: las mediáticas, tipo radio, televisión, charlas… Lo que ya no hago bien es la gestión de personas y procesos. Pierdo la paciencia. Por algo en todos los idiomas existe la expresión viejo cascarrabias. El viejo tiene menos paciencia con los problemas de siempre. Seguiré trabajando mientras deseen que esté y yo perciba que aporto y disfruto. ¿Qué le mantiene aquí? A diferencia de otras empresas, esta compañía es divertida. Tenemos treinta nacionalidades diferentes: bielorrusos, iraníes, polacos, españoles… No se perciben los típicos piques que se dan en una misma tribu. Es un ambiente fantástico, a pesar de los marrones, los retos y los problemas que siempre lleva consigo una actividad empresarial. ¿Qué dedicación tiene ahora? Unas treinta horas semanales menos que antes. Un emprendedor empresario ha de estar dispuesto a trabajar unas sesenta horas de lunes a viernes durante años. Eso es lo que hice entre 1974 y 2006. He estado fines de semana enteros trabajando dieciséis horas al día para rehacer una traducción mal hecha por un traductor externo. Se ha romantizado la idea de emprendedor. No hay nada de romántico en ella, excepto la libertad que te da el no tener jefe. En su lugar tienes muchos jefes: el banco, los clientes, los proveedores como la luz y el agua… A Endesa no hay más remedio que decirle sí buana. ¿Cómo triunfa un emprendedor? Muchas de las actividades y el éxito no los encuentras en los libros de texto; ni siquiera en los de Harvard o Stanford. Yo monté Vaughan por chiripa. Si abrimos las páginas amarillas, creo que la mitad de entidades pequeñas, medianas…
¿Cómo fue su desembarco? Al mundo del seguro no se llega por vocación. Es un problema que tenemos. No somos capaces de poner en valor lo atractivo y diverso que es nuestro sector, y las posibilidades profesionales que ofrece para técnicos, ingenieros, actuarios o especialistas en finanzas. Desde fuera no se ve. Una vez estás dentro, nadie se va. Es una industria muy amplia que permite desarrollo y carrera profesional en muchísimos ámbitos. ¿Por qué parece tan poco atractiva? La patronal, Unespa, está haciendo esfuerzos para poner en valor la aportación del seguro a la sociedad. No sé cuánto hay de complejo y cuánto de realidad, pero es una auténtica pena. Se valora bien nuestra prestación de servicios. No se ve la importancia de nuestro negocio como motor económico del país, no solo como protector del riesgo inversor. Toda actividad industrial y personal conlleva una parte de emprendimiento que no es posible asumir si no estás perfectamente protegido. Nuestro sector proporciona 50.000 empleos directos y 500.000 indirectos en España. Pagamos 7.000 millones en impuestos. ¿Cuál ha sido el siniestro más importante al que ha tenido que enfrentarse? El incendio de la fábrica de Campofrío. Fue muy mediático. Evidencia todos los aspectos sensibles que toca el seguro. No solo ardió una fábrica: ardió el futuro de muchísimas familias, la capacidad de desarrollo y emprendimiento de toda una zona... Se habló de cómo se levantó la industria desde cero, pero poco del papel que jugó el seguro, que fue fundamental. No solo para levantar cuatro paredes y cuatro vigas. Se trataba de dar continuidad a la solución económica de familias y empresas. Valorar daños materiales puede ser hasta sencillo. Establecer mecanismos de indemnización es lo que da continuidad a una solución económica para las familias y trabajadores de un pueblo que vivía…
¿Cómo y por qué surgió la idea de poner en funcionamiento en Madrid un servicio como el de car2go? Por la experiencia que hemos tenido en otras ciudades. car2go es una empresa del Grupo Daimler, pionera en el servicio de car sharing flexible. Madrid tenía todas las características para que funcionase bien. De hecho, es una de las ciudades en las que ha tenido más éxito. ¿Por qué están satisfechos con los resultados en Madrid? Hemos abierto nuevas fronteras, nuevas rutas que podemos aplicar en otras ciudades. En Madrid tenemos un modelo de flota eléctrico, puntos de recarga propios y esto ha sido totalmente nuevo. Hablamos de un coche eléctrico, más complejo de gestionar que uno de gasolina, y este ha sido el gran reto para nosotros. También integrarnos a nivel cultural con lo que ya existía en Madrid. Ahora todo el mundo va sintiendo que car2go mejora la movilidad de los ciudadanos de Madrid. ¿Extendería su servicio a otras ciudades? Madrid ha sido un primer planteamiento en España. Viendo que la acogida ha sido muy buena, es una razón más para hacerlo. Todavía no tenemos nada definido, pero estamos hablando con las ciudades más grandes de España. ¿Son ya rentables? No puedo comunicar datos financieros en esta fase. Es un tema de confidencialidad, pero estamos adelantando los tiempos para llegar a la rentabilidad. Bajo su punto de vista, ¿cuáles son las principales cualidades y los puntos fuertes de car2go? Una palabra lo dice todo: flexibilidad. Esta flexibilidad y la experiencia que proporciona el smartphone son los puntos ganadores de car2go. Nuestro reto es mejorar lo que estamos haciendo. El primer objetivo es subir la disponibilidad de los coches, luego el plan en Madrid es salir de la M-30 a medio o largo plazo. car2go en Madrid es utilizado fundamentalmente…
Tras un verano de récord como el de 2016 en el turismo español, cabe la tentación de dormirse en los laureles. ¿Qué medidas van a poner en marcha para que no ocurra? Una gran parte de las empresas ha primado la calidad y rentabilidad de nuestra oferta, en lugar de buscar una ocupación masiva. Es la línea correcta y sensata. Todos esperamos que se normalice cuanto antes la sobredemanda derivada de la problemática en los destinos del norte de África y el Mediterráneo oriental. Cuando llegue ese momento, debemos ser competitivos por nosotros mismos: posicionarnos en un segmento superior que proporcione mayor rentabilidad y sostenibilidad a nuestro negocio y no competir en precio con destinos emergentes, porque nunca podremos ganarles. Debemos competir en calidad y diferenciación. ¿Qué debe hacer el sector turístico español para mantenerse entre los líderes del mundo? Debemos cuidar nuestra diversidad, patrimonio natural (segundo de Europa) y patrimonio cultural (segundo del mundo, tras Italia). Tenemos que mejorar la forma en que lo ponemos en valor y lo comercializamos. Hacemos muchas cosas bien. Entre ellas destaca la cultura de servicio (hospitalidad), uno de los factores más valorados por nuestros visitantes. Tenemos que mejorar en otras, como la excesiva estacionalidad, la pervivencia de destinos maduros degradados y poco o nada competitivos, la escasa cualificación profesional y en idiomas extranjeros de parte de nuestra fuerza laboral y la deficiente planificación turística en algunas ciudades, cuya saturación empieza a ser un problema agravado por la proliferación de alquileres turísticos. Nuestra industria tiene aún retos como el de atraer a un turismo tan importante como el chino. Es interesante por su nivel de gasto y por su contribución a la desestacionalización, ya que no viaja especialmente en los meses de temporada alta. ¿Colabora de algún modo el sector público con el turismo? Pensamos que…
¿En qué se equivocaron? Aún es pronto para saberlo. El partido está volcado en un ejercicio de autocrítica. Nos basamos en unas encuestas que no recogieron el voto oculto. Además, hay un fenómeno global de voto protesta, antisistema. La gente busca frescura, gente genuina. Está harta de los partidos tradicionales. En esta línea, hay quien piensa que Bernie Sanders hubiera sido mejor cabeza de lista que Hillary. No estoy seguro. Ella tenía un equipo muy bueno. Pero Trump dirigió la campaña. Fueron unas elecciones muy diferentes en todos los aspectos. Se basaron en acusaciones falsas, frases cortas, tuits... en la explicación de conceptos difíciles con frases sencillas. Trump nos obligó a defendernos, y, si tienes que explicarte, es que estás perdiendo. ¿Qué le pasó a su partido? Perdimos el norte. ¿Cómo es posible que los mineros, la gente obrera, se identifique antes con Trump que con Hillary cuando ha sido nuestra base más fiel? Se nos ve como una élite a la que sólo le interesa la parte educativa. El perfil de nuestra campaña no reflejó el perfil sociodemográfico del país. Estamos muy tocados, pero nos hallamos en un momento fascinante, ilusionante, como partido. Junto con otros, voy a luchar por buscar un nuevo liderazgo en nuestra formación. Nuestra cúpula está formada por hombres, mayores y blancos. No refleja a nuestras bases. Tenemos que cambiarla a jóvenes, afroamericanos, hispanos y mujeres. Hemos de buscar una forma distinta de hacer política. El modelo ha de ser más participativo, más cercano a la sociedad civil. El Partido Demócrata está cerrado a las nuevas ideas. Cuando no hay voces discordantes, tienes un problema. ¿Cree que gestionaron bien la polémica de los e-mails? Hillary reconoció que se equivocó, pero no rompió la ley. No puso en peligro la seguridad nacional. No debería haber tenido más…