España es el país con el mayor crecimiento interanual en inversión inmobiliaria, según datos de Mintos, una de las principales plataformas de inversión en Europa que cuenta con más de 600.000 usuarios y 700 millones de euros en activos bajo gestión. Esto se basa en la comparación de los principales mercados europeos de la plataforma.
En conjunto, el sector inmobiliario sigue consolidándose como un referente de inversión. Solo en el primer semestre de 2025, la inversión inmobiliaria en Europa alcanzó los 95.000 millones de euros, un 11 % más que en el mismo periodo de 2024, según la consultora Savills. Este hito evidencia tanto la resiliencia del sector del real estate en un entorno económico incierto como el creciente interés de los inversores minoristas por diversificar su patrimonio en activos tangibles.
Para los inversores españoles, esta tendencia está ligada a la búsqueda de estabilidad, rentabilidad y oportunidades de crecimiento. “Hemos notado un cambio de mentalidad: ya no se trata solo de mantener el dinero en el banco con poco o ningún rendimiento. Muchos buscan alternativas en otros países europeos que ofrezcan confianza, seguridad y mayores beneficios”, afirma Martins Sulte, CEO y cofundador de Mintos.
Aunque el mercado inmobiliario español continúa siendo atractivo, su exposición a factores socioeconómicos que influyen en su estabilidad han llevado a muchos a mirar más allá de las fronteras. Por ello, los expertos recomiendan la diversificación internacional, que se presenta como una estrategia eficaz para reducir riesgos, ampliar carteras y acceder a motores de crecimiento que, en España, podrían estar mostrando ya signos de saturación.
Invertir en inmueble en el extranjero requiere seguridad y garantías. Los mercados con marcos regulatorios sólidos y estabilidad política, como Austria o Dinamarca, son especialmente valorados por los inversores. Por otro lado, países con mayor potencial de crecimiento como Polonia y Letonia también están ganando terreno, gracias a condiciones de entrada favorables y rendimientos atractivos.
“Cada vez más, los inversores españoles están considerando mercados como Polonia y Letonia, atraídos por su alto potencial de rentabilidad, fácil accesibilidad y beneficios de diversificación”, añade Sulte.
Tradicionalmente el sector inmobiliario estaba limitado a aquellos con grandes patrimonios o instituciones financieras, con procesos largos, complejos y arriesgados. La digitalización y la regulación europea han transformado este panorama. Este acceso a mercados internacionales ya no está limitado a grandes fortunas. Plataformas digitales reguladas como Mintos han democratizado la inversión inmobiliaria en Europa, permitiendo participar desde tan solo 50 euros, con total transparencia y sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados.
"Invertir fuera de España ya no es un lujo para unos pocos, sino una opción real y segura para cualquiera que desee diversificar su patrimonio", concluye el portavoz de Mintos.
