Las patronales bancarias españolas han defendido la inclusión de un segundo objetivo en el mandato del Banco Central Europeo (BCE) que complemente la estabilidad de precios con la competitividad y el crecimiento económico. Durante un evento organizado por el Instituto Español de Banca y Finanzas (IEBF) en la universidad Cunef, la presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, subrayó la necesidad de este enfoque durante su intervención.
Kindelán hizo hincapié en que Europa debe orientarse hacia la competitividad y la capacidad de crecimiento. Asimismo, destacó el incremento regulatorio que el sector ha experimentado en los últimos años, con 1.750 nuevas normas desde que asumió la dirección de la AEB. En su opinión, esto resalta la necesidad de simplificar el entorno normativo del sector.
Antonio Romero, director general de CECA, apuntó que Europa enfrenta un problema de competitividad comparada en relación con Estados Unidos y China. Romero destacó que, para abordar esta situación, es crucial invertir y que el sector privado debe colaborar con el público, dada la magnitud de la inversión requerida. Entre los obstáculos, señaló el marco prudencial desafiante, caracterizado por requerimientos de capital en aumento y una complejidad regulatoria considerable.
Romero sostiene que es necesario eliminar duplicidades y cargas injustificadas en el sector bancario.
Respecto al mandato propuesto por Kindelán, Romero argumentó que el BCE, actualmente centrado exclusivamente en la estabilidad del sector financiero, debería también contemplar su impacto sobre el crecimiento económico. Apoyó la idea de que el supervisor incorpore un segundo mandato, similar al de la Reserva Federal en Estados Unidos, que además de estabilidad, promueva el desarrollo económico y el máximo empleo.
En cuanto a la recepción de la propuesta, Kindelán afirmó que la idea empieza a calar en el ámbito político, especialmente en países como Alemania e Italia, pero aún debe ser adoptada por los reguladores. Además, subrayó que la competitividad es esencial para garantizar la sostenibilidad futura del sector.
Por otro lado, ambos representantes subrayaron la importancia de integrar el mercado de capitales europeo. Subrayaron que, a pesar de ser el mayor mercado del mundo, Europa no está aprovechando plenamente sus potencialidades, lo que genera frustración. Romero destacó la necesidad de reintegrar los mercados para canalizar el ahorro europeo hacia las necesidades de inversión del continente.
Kindelán identificó tres elementos básicos para lograr un ecosistema de financiación más diverso: la educación financiera para dirigir los ahorros de los ciudadanos al mercado, incentivos fiscales para fomentar la participación y garantizar la protección y transparencia mediante información adecuada.
